BIOGRAFÍA

MARTÍ R. ARÚS

Nacido en un cálido verano allá por 1.973, en Barcelona, a orillas del Mediterráneo. Hijo de padres con aficiones artísticas, crecí entre cuadros, fotografías, esculturas, libros y películas. Un día empecé a escribir y no pude parar. Contaba ocho o nueve años y tenía, además, una profesora que me animaba a ello. Me presenté a algunos concursos escolares y del instituto y los gané, así que yo, ateo, me lo fui creyendo. Luego tuve a María Jaen en Literatura Catalana y me apoyó bastante. Después Editorial Cruïlla se puso en contacto conmigo y el asesor editorial y Gemma Lienas me ofrecieron escribir para ellos, pero por aquel entonces estaba más pendiente de salir de fiesta y saber cómo pagarme los estudios y el piso en el que vivía con mi primo (que regenta un local muy chulo llamado la Bodegueta del Guinardó) que de tirar para adelante algo que exigía un compromiso tan grande. Mientras paseaba por los jardines de la facultad de Psicología (eso fue antes de pasarme a Educación Social) en el Campus de la Vall d'Hebron, seguí escribiendo hasta que me fui de Barcelona para formar una familia y pagar una hipoteca.

Años después, decidí pararme a pensar y fue catastrófico. Dejé mi trabajo de educador social para ponerme a escribir en serio y en serie y sigo en ello. Tengo relatos en diferentes libros recopilatorios, he colaborado con otros/as escritores/as para editar, he ganado algún concurso y tengo dos novelas en espera de edición.

En mis fantasías soy férreo aspirante a heredero de Capote, Cortázar, Atwood, Calvino, Fante, Parker o Nabokov. En mi cotidianidad fui un estudiante pésimo, pero llegué a la Universidad, pasando por Psicología y acabando en Educación Social. También soy padre de dos niños y he dedicado la mayor parte de mi vida profesional a la infancia en situación de vulnerabilidad social.

Mientras, sigo con la ficción y algunos artículos, colaboro con revistas culturales y blogs y ofrezco servicios como lector, asesor y formador de escritura narrativa. 

Mi sueño se escribe sobre papel, una ficción que una buena mañana se decidó a hacerse realidad.