4 3 2 1, de Paul Auster

01.11.2018

4 3 2 1 es sin lugar a dudas la obra magna de Paul Auster, magna en cuanto a dimensiones y también en cuanto a capacidad y portento literario, al menos hasta ahora. Él mismo declaró que parecía llevar toda la vida preparándose para esta novela.

Si leéis o habéis leído el artículo sobre Paul Auster en esta Biblioteca, sabréis o ya sabíais que es un autor que me ha producido ciertos altibajos en su bibliografía, algunas de sus obras me han entusiasmado y otras me han dejado igual, y si hay algo peor que el hecho de que un libro no te guste, seguramente es esto, que te deje igual. Sin embargo es improbable que a nadie le suceda esto con 4 3 2 1. Esta novela, merece una reseña individual.

  • Autor: Paul Auster (Newark, New Jersey, USA, 1947)
  • Esta edición: Edicions 62, el Balancí, 2017
  • Volumen: 893 páginas
  • Género: Novela / Drama
  • Título original: 4 3 2 1 (2017)
  • Idioma original: inglés
  • Traducción al catalán: Albert Nolla

El planteamiento de la novela y sus inicios son muy alentadores: aquí Auster nos explica la infancia, adolescencia y primera etapa de la vida adulta de Ferguson, un chico de origen judío que, ¡oh, sorpresa!, vive en Nueva York y la adora (esta exclamación es sarcasmo, casi todos los personajes de Auster son de Nueva York y, más precisamente, de Brooklyn, y adoran la ciudad).

Auster, pues, nos explica la historia de Ferguson, pero lo hace cuatro veces. En un momento de su infancia, con un incidente puntual, la vida de Ferguson se divide en cuatro vidas posibles, siguiendo la teoría o el ejemplo de los universos paralelos según la cual por cada decisión no tomada nace un nuevo mundo en el que sí se habría tomado aquella decisión en lugar de la otra, la que sí se ha tomado en el mundo vigente. A Ferguson se le crean cuatro vidas posibles. La novela son cuatro en una ya que funcionan de forma independiente aunque atadas entre ellas por personajes y sucesos comunes y por la construcción lenta, más que meticulosa y exhaustiva, del protagonista. Los campamentos de verano, el amor por Amy, las luchas universitarias de los 60, la guerra del Vietnam, los conflictos raciales de los 70, la relación con su padre y sobre todo con su idolatrada madre y otros elementos se encuentran en todas las vidas o en más de una de ellas. Ferguson avanza sin saber demasiado hacia dónde, va caminando por la vida viendo lo que sucede a su alrededor y él crece con ello (las películas porno del abuelo, la muerte de un gran amigo suyo, la búsqueda del amor, el camino hacia convertirse en escritor).

A favor de 4 3 2 1 diré que me encanta cómo está escrita, es un lujo cuando un autor o autora puede hacerlo así, con un lenguaje algo más complejo que en obras anteriores, pero sin resultar tedioso, y en una trama tejida por Auster como una araña capaz de detectar la vibración más mínima en el hilo más alejado. No obstante (y quizá se debe, ahora que lo pienso, al hecho de que cuando leí por primera vez algo de Paul Auster tenía yo 25 años y ahora supero los 40) ante esta obra magna, literariamente rozando la perfección (el estilo, la estructura, las temporalidades, la riqueza de los personajes secundarios y de la historia que los va situando), a medida que voy avanzando en su lectura, tiene un ligero punto de fatiga. Fatiga en el sentido de que se llega a tener la sensación de que al final no vamos a ninguna parte. Siguiendo con la metáfora de la araña: Auster teje una telaraña tan espectacular que te acabas perdiendo en su arquitectura y te olvidas de para qué servía, de manera que, al final, dejas de encontrarle sentido. Supongo que soy de los pocos, pero no el único, a los que ha pasado algo semejante.

Quiero imaginar que el autor lo hace adrede esto de que Ferguson sea un personaje del que lo sabes todo, pero no sabes nada, él no tiene ni idea hacia dónde va en ninguna de sus cuatro vidas paralelas de manera que el lector tampoco, esto es tener una capacidad de construcción del personaje enorme. No obstante hay, a mi entender, un inconveniente y es la posibilidad de que a algunos lectores Ferguson les acabe resultando frío, algo ajeno, un personaje por el que no te sabe mal lo que le duele ni te alegras por lo que le hace feliz. Algunos personajes secundarios como Amy, su amor en dos de las vidas o Rose, su madre, generan más empatía, más emoción, que el propio Ferguson.

Pero en 4 3 2 1 se tiene queadmirar la capacidad narrativa del escritor norteamericano, los personajes están creados de forma sublime, la historia está repleta de guiños y de detalles geniales, la ambientación es envolvente y a pesar del andar lento y, en ocasiones aparentemente enquistado, en el devenir de Ferguson, el ritmo narrativo es alto. Auster presenta continuamente estados emocionales, situaciones sentimentales, enfrentamientos éticos o dilemas interiores a la vez que la vida avanza, como un reloj marcando las horas, siempre a un ritmo constante. En algo que el libro, la novela, me resulta ligeramente molesto es que en algunas de las cuatro vidas de Ferguson hay escenas o aspectos tan pormenorizados y situaciones tan estiradas y alargadas que como lector necesito que se acaben ya para seguir con la trama, pero incluso con todo esto y además, siguiendo lo que decía antes, no consigo que Ferguson me caiga bien ni mal ni mitad y mitad.

Pero por encima de todo, 4 3 2 1 es una de aquellas obras magnas que me recuerdan a Thomas Mann, a Dickens o a James Joyce ya que nada es dejado al azar, nada queda por contemplar. Creo que Paul Auster consigue algo que quizá se le discutía (yo mismo lo he hecho), convencer de que es un escritor bueno, muy bueno, con un estilo personal, con una capacidad narrativa altísima y que quizá quería, con las cuatro vidas de Ferguson, demostrarse a sí mismo que era capaz de escribir algo así, una obra magna. 4 3 2 1 es un libro altamente recomendable, sobre todo para aquella gente que, como yo, se pierde más en la forma que en el contenido, en el arte de escribir que en lo escrito pues, como bien dice una de las excepciones de la definición de literatura: es la "actividad que, por medio de la escritura, se propone más un fin estético que no didáctico." Y 4 3 2 1 es, básicamente, literatura.