Anatomía de un instante, de Javier Cercas

04.11.2018

Soy un mal lector de ensayo, ya sea histórico como político o artístico y, salvando la filosofía, no he leído prácticamente nada. Cuando cayó, ya hace tiempo, a mis manos este libro, su planteamiento me pareció lo suficiente interesante y el tema, un tema que siempre ha dado mucho que hablar, me atraía, más el añadido que lo trataba Javier Cercas, sumado me motivaba quizá para intentar entender algunas de las cosas que he oído, visto y leído sobre el instante que el autor anatomiza.

  • Autor: Javier Cercas (Ibahernando, Càceres, 1962)
  • Esta edición: Rosa dels Vents, Random House Mondadori, 2009
  • Volumen: 461 páginas
  • Género: Ensayo político / histórico
  • Título original: Anatomía de un instante (2009)
  • Idioma original: castellano
  • Traducción al catalán: Esther Roig

En Anatomía de un instante, Javier Cercas nos acerca (jejeje) a un día clave en la historia de la democracia española, el 23 de febrero de 1981 y, concretamente, al momento en que el Coronel Tejero y un serie de guardias civiles entran en el Congreso de los Diputados, dan el golpe de estado y el coronel grita aquello de "Todo el mundo al suelo". Hay tres personajes que no se tiran al suelo, entonces: Adolfo Suárez, presidente del gobierno; Santiago Carrillo, líder del PCE (Partido Comunista de España) y el general Gutiérrez Mellado que, no solo no se tiró al suelo sino que desafío más allá a los golpistas usando su mayor rango militar, enfrentándose a ellos directamente y exigiendo que finalizara el golpe de estado. La particularidad y la gracia principal de Anatomía de un instante es que Cercas toma cada uno de estos tres personajes y desengrana o intenta desengranar los motivos del golpe de estado, tanto los motivos por los cuales se llevó a cabo como los motivos por los cuales fracasó. Hay una peculiaridad más en el ensayo de Javier Cercas y es que, al principio de cada capítulo, hay una descripción de la escena a través de las únicas imágenes de las que se dispone, aquella cámara de un periodista de TVE que no fue desconectada como todas las otras, pues la desinformación es una de les claves de cualquier ataque a la democracia y, permitidme que me meta en camisa de once varas, la desinformación está siendo un punto clave también de la respuesta del Estado Español en el llamado "problema catalán", y puede parecer que no viene a cuento, pero en parte sí, pues una de les razones por las que Tejero y los guardias civiles entraron pistolas en mano en el Congreso, fue que consideraban que Suárez estaba dando demasiado poder a les autonomías y ya se sabe, España es una y no cincuenta-y-una.

Así pues, Javier Cercas analiza el antes, el durante y el después de cada uno de los tres personajes, sus vinculaciones con los estamentos políticos, militares y sociales, las razones por las que fueron estos tres y no otros los únicos que se quedaron sentados en su butaca del hemiciclo en lugar de tirarse al suelo. Y a medida que va avanzando, empiezan a entrar todos los estamentos y actores ocultos que las cámaras no captaron aquel segundo día de primavera del primer año de la octava década del siglo XX: el ejército, la constitución, la corona real, los diferentes partidos políticos, la decadencia de la fuerza que había impulsado la transición y la falsedad sobre su supuesto buen rollo, la caída de la UCD (Unión de Centro Democrático) y el auge a continuación del PSOE, el general Armada y muchas, muchas otras figuras que aparecen y desaparecen según el golpe de estado parecía que iba a ganar o iba a perder. Una de las cosas que permite este libro es ver que los cobardes de verdad son los últimos en aparecer cuando todo apunta a que se está ganando y los primeros en desaparecer cuando todo apunta a que se está perdiendo.

Peor si el análisis o mejor dicho, la disección que hace Cercas de este instante de la historia comienza muy bien y tiene una formulación original e interesante, cae también en lo que ya se intuye a media lectura que podía pasar: analizar lo mismo des de tres puntos de vista diferentes le hace caer en repeticiones, en momentos de hilar demasiado fino sobre un tema del que ya se ha hablado antes, en una sensación de bucle sobre el planteamiento de la disección y también, en un posicionamiento tan neutral y parcial que pierde gran parte del atractivo del texto. Con esto quiero decir que no es necesario que Cercas diga que está a favor o en contra de algo o de alguien, no lo es, pero es que en su ensayo todas las figuras están miradas desde una distancia y una prudencia excesivas, como si el autor no quisiera que se enfadaran esos o se enfadaran estos, es de una imparcialidad aséptica y gris, que acaba resultando monótona. Sí, es probable que la voluntad de Cercas sea precisamente ésta y no ninguna más: analizar como un científico, ir extrayendo los órganos de ese momento como el estudiante que diseca una rana en el laboratorio de un instituto; y me parece bien, ya he dicho al principio y he repetido por la mitad que el planteamiento es francamente interesante, pero entonces quizá convendría haberlo acortado o haber reservado algunas cosas para hablar de ellas solo en la parte de uno de los personajes y no repetirlas, aunque con diferencias, en todos.

Ahora bien, a pesar de eso, que hace que el libro acabe resultando algo pesado y que en el último tercio todo esté ya visto, el autor consiguió (pues lo leí hace cierto tiempo ya) que yo me acabara un libro de ensayo político largo y algo denso por primera vez. De momento también ha sido la última, pero esto, Javier, no es culpa tuya.