Arriba el telón (Acto II)

20.02.2020

ACTO II

Escena V (el Anciano) por @Macon_inMotion

[En el escenario, sobre varios pallets que conforman un pequeño montículo de apenas dos metros cuadrados, se yergue un faro de una altura apenas mayor que la de un ser humano. Está encendido y su luz ilumina en lentos barridos, todo el escenario y las primeras filas del patio de butacas. Entra el ANCIANO con paso renqueante y rigurosamente vestido de blanco. El resto de personajes, también de blanco como en el acto anterior, agitan unas sábanas blancas que simulan oleaje. El ANCIANO se sube a los pallets y acaricia el pequeño faro.]

ANCIANO: [Dirigiéndose al faro] Tú... mi querido e inseparable amigo. Siempre has estado conmigo. Cuidabas de los barcos hasta donde tu vista te lo permitía... en el pasado... [hace una pausa, reflexivo, como dándose cuenta de algo]... en el pasado... sí. En el pasado eras una simple pira de fuego. Mi padre me lo contó y a él se lo contó el suyo. El pasado es... ¡¿Porqué mi pasado me viene ahora a la cabeza!? [grita] ¿¡Es obra de ustedes!? [Señala a la oscuridad del teatro, rota periódicamente por el barrido de la luz del faro de atrezzo]. Mi pasado fue el fuego [vuelve a calmarse] como el de todos... [Mira a su derecha, allí se encuentra, agitando una sábana blanca GABRIEL]. Escúchame, te conozco. Estás dentro de mí. Oh, sí. Te conozco muy bien. Hubo una época en mi vida en que, desde que me levantaba hasta que me acostaba, le mentía a todo el mundo. Solo hacia una excepción. ¿Cuál? Cuál va a [le interrumpe un acceso de tos] cuál va a ser. Joder, el faro. ¿Cómo iba a mentirle al faro? Muchos marinos dependían de mí... pero el resto del tiempo... tú... quién quiera que seas... estabas dentro de mí. Mi pasado está repleto de mentiras... ¡pero eso no fue más que una maldita consecuencia! [Vuelve a gritar, desconsolado]. Tú también estabas en mí. También te conozco [señala a ALONSO]. Si de mi boca salieron millones de mentiras, fue porque tú estabas dentro de mí. La infidelidad es asesinar a cámara lenta, ¿verdad? Yo... [Le tiembla el brazo y se apoya en el faro, que tiembla durante un instante, como si fuese a caerse, pero aguanta]. Yo fui joven una vez, mocoso. [Dice señalando ahora a MIKEL, que le mira con una sonrisa. El ANCIANO lo mira de arriba abajo varias veces.] Fui joven en el pasado, sí, pero no como tú. Eres un ser extraño y veo en tus ojos muchas miradas diferentes...

[La luz del faro empieza a girar rápidamente y el anciano se retuerce las muñecas, desconsolado. Mira al techo del teatro, como queriendo buscar algún consuelo. El resto de personajes agitan fuertemente las sábanas, que simulan la espuma del mar enrabietado durante cualquier tormenta. De pronto el faro vuelve a iluminar lentamente la escena y los personajes reducen la intensidad con la que agitan sus sábanas].

ANCIANO: Hoy es hoy [dice en voz baja y lo repite más alto, con tono de quién ha descubierto algo esencial]. Hoy es hoy. Ahora es ahora. ¡Hoy es hoy! [Exclama]. El presente es ahora. Y ahora, los faros ya no son hogueras ni piras ardiendo. Son luz eléctrica. Generada en alguna estación de alta tensión o alguna mierda de esas. ¡Pues claro! [Dice mientras se gira buscando una cara en concreto del resto de personajes]. ¡Tú! A ti no te conocía, pero te conozco ahora. [Se refiere a ROCIO]. Tú y yo estamos ahí. Hoy, somos lo mismo. Lo sé. Lo veo en tú... [Tose]... lo veo en tu... ¡lo veo dentro de ti! [Grita sin motivo]. Sal de ahí, por favor. Sal de ahí. [Se dirige a ROCÍO, pero lo que hace es verbalizar algo que se dice a sí mismo]. Sal... de ahí. Sí. A día de hoy, en el presente que conforma este momento, soy ella. Dolorosamente ella. Pero... también soy tú [señala con su tembloroso brazo a ÁNGEL]. Se lo que es. Lo vivo hoy día. Es duro pertenecer a la familia de los desarraigados. Lo sé. [La luz del faro pasa sobre el rostro de ÁNGEL mientras el ANCIANO prosigue su monólogo]. Vagabundo. Con toda la crudeza y la carga de profundidad que lleva aparejada esa palabra. Vagabundo. No tengo más que decirte. No tengo más que decirme.

[El haz de luz se atenúa hasta casi desaparecer, al ANCIANO le fallan las fuerzas y cae de rodillas sobre los pallets que simulan ser un islote. Todos los personajes a los que el ANCIANO se ha dirigido, se tumban con la sábana por encima, quedando solo dos en pie].

ANCIANO: ¿Dónde estoy? No reconozco este oscuro lugar. ¿Se ha cumplido lo que tanto anhelaba? ¿¡¿¡Acaso voy, por fin, a morir!?!? ¡RESPONDED! [Increpa con el puño al público de forma algo penosa, puesto que está de rodillas y con una mano apoyándose en los pallets.] Tengo frío. [Se incorpora trabajosamente y pasa la mano por la superficie del faro. Dando una vuelta completa. Lee una inscripción que hay grabada en la piedra con la que está construido que reza.] "El futuro empezó cuando se apagaron mis ojos". ¿Estoy, pues, en el futuro? [ALBERTO carraspea y el ANCIANO se gira hacia él, repitiéndole la pregunta] ¿Estoy acaso en el futuro? ¡Conteste! Algo me dice que usted y su esposa saben mucho acerca de la muerte. ¿El futuro es la negrura infinita? ¿Y qué puta diferencia tiene eso con el mar cada noche de luna nueva? ¿Acaso es eso la muerte? ¡Que alguien me responda! [Grita desgarradoramente. ALBERTO se tumba, quedando solo ÚRSULA en pie]. ¿Y tú qué quieres? El faro tiene razón, por eso se ha apagado. El futuro no necesita faros que iluminen la noche porque tiene satélites, GPS y triangulaciones. ¡El faro se ha apagado! [Le grita a ÚRSULA]. El futuro es un lugar oscuro, frío y extraño. No quiero estar en él. Mi tiempo pasó. Pero... ahora, cara a cara con la muerte... tengo miedo. Dame un solo motivo, uno solo. [Tose más fuertemente que nunca]. Ah, sí. Ya sé. Cuéntame tu mayor pasión. Las pasiones mueven el mundo. Es igual. Sé que no me vas a contestar. Mírame a los ojos, joder. [Durante unos segundos ÚRSULA y el ANCIANO se miran en silencio. ÚRSULA se tumba. El ANCIANO sonríe. Ella le ha contestado sin abrir la boca. El ANCIANO baja con cuidado de los pallets y mira al frente]. La poesía. [Ríe y abandona el escenario].