Arriba el telón (Acto III)

07.04.2020

Acto III

Escena I - Alonso (por @Ordinarylives)

[El escenario ha cambiado y Alonso camina encontrándose un escritorio en medio del mismo con el AUTOR sentado a la derecha del público. Duarte aminora la marcha y mira al AUTOR con cierto recelo, frunciendo ligeramente el ceño mientras entiende que debe caminar hasta sentarse.]

ALONSO: Hola.

AUTOR: Hola, Alonso. Alonso Duarte... Vayamos al grano. Tengo un par de preguntas que hacerte y poco tiempo para esto. ¿Por qué crees que debería elegirte a ti? ¿Qué puedes aportar a la obra?

[Alonso acerca más la silla hacia el escritorio, colocándose bien delante del mismo. Se sube las gafas que han resbalado unos centímetros por su nariz y observa al AUTOR antes de comenzar a hablar.]

ALONSO: ¿Elegirme? Nunca he sido muy bueno vendiendo mis virtudes, la verdad, pero eso ya lo sabes. Es culpa tuya. [El Autor lo observa con cierta neutralidad en el rostro haciendo una pausa.] Supongo que deberías elegirme porque soy una persona normal. Un hombre sin demasiadas habilidades más allá de la música, con una vida más o menos mediocre. Nada fuera de lo común. ¿Todos los personajes deben ser casi héroes o heroínas? Por un lado, eso está bien cuando buscas evadirte pero acaba frustrando, ¿no? Si los personajes tienen vidas increíbles, llenas de magia o superpoderes, o con amores imposibles que acaban siendo posibles en el último tercio de la novela. [Se encoge de hombros y niega un par de veces.] Si los personajes tienen vidas inalcanzables no son creíbles, y un personaje que no es creíble no puede trascender, se pasan por alto, se olvidan después de leerlos. [Apoya sus manos en el escritorio acercándose al AUTOR, hablándole de más cerca.] Debes elegirme porque soy una persona normal, porque puedo aportar veracidad a la obra. Sueños truncados, un amor a medias, pero ofrezco un futuro abierto. Aporto esperanza, porque todo es posible en mi historia. Lo bueno y lo malo, y cualquiera puede verse reflejado y mirar el mundo desde el cristal de mis gafas. No es tan difícil ser Alonso Duarte, tener un futuro profesional que se deshace por culpa de un accidente, un error, una vida que es un constante sí pero no, que auguraba un porvenir brillante pero del se fundió la bombilla sin poder hacer nada para evitarlo. Todos hemos tenido alguna vez una piedra con la que tropezar, la sensación de que nos arrastran al pozo constantemente.

[Alonso se levanta de la silla dejando al AUTOR tras la mesa, se coloca el mechón rebelde en el sitio y se para en medio del escenario.]

ALONSO: ¿Qué puedo aportar? Joder, aporto realidad. ¿No quieren todos los escritores que los lectores se vean reflejados en sus historias? ¿Hacerlos partícipes? [Vuelve a hacer una pausa, se observa las manos, las levanta hacia el frente y las baja. Se sienta con prisa frente al AUTOR de nuevo.] O quizá no aporto nada... Quizá no aporto nada, quizá mi historia no es importante, quizá nadie deba recordarme. No hay grandes gestas por mi parte, ni un ápice de épica que destaque. Lo único que he hecho en la vida es llorar por un amor que se esfumó y tocar todas las partituras que han caído en mi atril. Nada más. Cuidar de un perro y tratar de cuidarme a mí mismo. Soy un don nadie sin interés. Quizá no debas elegirme. Si necesitas que me explique sabiendo lo mal que lo hago es porque puede que ya sepas la respuesta.

[Alonso arrastra la silla unos centímetros y observa al AUTOR en la misma posición.]

AUTOR: No tengo claro que quieras ser un personaje de esta obra, si lo quieres, ¿por qué? y si no quieres, atendiendo a los otros personajes, ¿cuál crees que no puede faltar?

[El personaje traga saliva y se toma unos segundos, se retira el mechón de cabello que le cae sobre las gafas una vez más.]

ALONSO: Sí, quiero, pero no entiendo por qué debes elegir. No entiendo por qué no podemos formar todos parte de esto. ¿Es tan sencillo borrarnos y deshacer una vida? [Se lleva las manos a la cabeza.] Supongo que el Anciano ya ha vivido demasiado, quizá el debe descansar de una vez. [Alonso sonríe.] ¿No puedes elegir y quieres que elijamos nosotros? Sólo somos personajes, es demasiada responsabilidad pero si tengo que elegir a alguien o destacar a alguien, elijo a Mikel, Mikel merece la pena. Lo sabes. [Se levanta, manteniendo la sonrisa en el rostro y asiente mirando al AUTOR antes de desaparecer por el otro lado del escenario.]