Como si no hubiera un ayer

11.11.2019

Los resultados electorales de ayer día 10 de noviembre de 2019, dejan un panorama de lo más triste. Todos los partidos salvo uno, deberían de haber salido a decir que había sido un desastre, que ha perdido el país, que ha perdido la memoria y, por lo tanto, han perdido con ella el presente y el futuro. Al igual que ha pasado en otros países europeos, la ultraderecha ha entrado por la puerta grande, pero es que ellos, los otros partidos, se la han abierto. Se la han abierto porque lo han hecho mal, se la han abierto porque le han dado voz, porque la han legitimado pactando con ella en lugar de hacerle el vacío, se la han abierto adhiriéndose a partes de su discurso. España no tiene memoria, no recuerda lo que pasó ayer, vive como si no hubiera existido.

Durante 40 años (¡cuarenta!) este país estuvo sometido a una dictadura militar después de un golpe de estado a la república votada por el pueblo en 1931. Un país que no fue capaz de derrocar al dictador (ni político, ni nada, un dictador, sinónimo de tirano) y lo vio morir en su leche de muerte, viejo y pudiendo dejar herencia y las cosas atadas. Suerte tuvimos de ETA que se cargó a su sucesor, Carrero Blanco, haciendo volar su coche por los aires. Un italiano acabó con Mussolini sin dejarlo terminar, la 2ª Guerra Mundial mató a Hitler tras diez años de poder, en Rumania fusilaron a Ceaucescu y muchos otros ejemplos. Aquí no, aquí todavía se tuvo que pactar una transición que dejara también contentos a los militares partidarios del régimen, suficientemente listos para poner la soga al cuello, suficientemente idiotas como para no saber continuar con un líder. Por si acaso, ellos, los franquistas, impusieron que España no podía regresar a la República que fue, sino que tenía que ser una monarquía. Ellos y ellas eligieron al monarca y ahí seguimos. Nadie, NADIE, condenado por 40 años de asesinatos, encarcelamientos, torturas, detenciones y enriquecimiento de familiares y amigos a costa de robar a los otros. Nuestra transición no fue modélica, fue un fraude, nos dijeron que era modélica para tenernos contentos. Nos han dicho que se estudiaba como ejemplo de buena práctica en diferentes universidades del mundo, oh, la transición del 78. Lo que no nos dicen es que fue un modelo para evitar otra guerra, pero han pasado 40 años más y ya no hay peligro de nada, ya no hay militares armados en la habitación de al lado.

En estas elecciones la ultraderecha ha conseguido más del doble de escaños que en las anteriores, con un discurso machista, homófobo, racista y profranquista, formado por esas personas (por llamarlas de alguna manera) que levantan la mano derecha oyendo el Cara al Sol, que cantaban ayer noche El novio de la Muerte y proclamaban por el encarcelamiento de políticos catalanes mientras su líder amenazaba que llevaría todas las leyes progresistas (según él anticonstitucionales) a los tribunales. Hemos (han, habéis) permitido que un partido no democrático nos haga trampas al solitario, usando la democracia que no les gusta para meterse dentro y empezar a destrozarla. Cantando también el "a por ellos", a por todos los que no sean iguales que ellos, a por catalanes, pobres, ateos, extranjeros, antitaurinos, defensores de los derechos humanos, ecologistas, vascos, de izquierdas, homosexuales, transexuales, bisexuales, pensionistas, discapacitados, progresistas, artistas, pensadores... A por ellos, a por todo lo que signifique un avance social, cultural, político, intelectual, económico, ecológico, humanista, animalista...

Me gustaría tener la esperanza de que el resto de partidos con representación, salvando a Ciudadanos que con suerte se disolverá en breve, hagan un cordón sanitario (que nombre más idiota) a Vox y los aíslen del todo, como se hizo en Italia con Salvini, que lo releguen a la nada que son, porque no son nada en realidad, solo bravuconería de pelo en pecho y gimnasio, de toros e himnos, de las mujeres en casa y los hombres a la mili. Como decía, espero que Ciudadanos se disuelva. Un partido sin ideas, que no ha aportado nada en absoluto desde que existe, que ha ido balanceándose del centro a la derecha extrema según creía que soplaba el viento, creado para sembrar discordia y para servir a unos cuantos ricos y poderosos que no estaban contentos con la deriva del PP tras la marcha de Aznar y cogieron a un charlatán que se ha creído alguien para que les representara, pero se ha perdido en su propio ego y en la falta absoluta de ideología propia y el fomento de las fake news a piñón y las mentiras. Ciudadanos ha hecho buenos a Vox, porque al menos van a las claras y se ve el camino que pisan, aunque sea un camino hacia atrás, de retorno al pasado. Hemos votado como si no hubiera ayer. Durante 40 años, esa España una, grande y libre, no era una pues siempre ha habido muchas que la han enriquecido, no era grande porque se quedó en todo a la cola de Europa y del mundo, y, por supuesto, no era libre. Esperemos que olvidar el pasado no nos haga tirar al retrete el futuro.


copywriting - talleres de escritura - informes de lectura - corrección de estilo