Fui manzana de aquel manzano

01.06.2019

Sábado, 1 de junio de 2019

Algunos dirán que como la fruta, maduramos hasta que nos caemos del árbol. Madurar es pasar de semilla a flor (¡qué bonita es la flor del manzano!) y de flor a fruta verde, de fruta verde a fruta dulce, cada vez más dulce hasta que el azúcar nos acaba estropeando. Con suerte, los pájaros acabarán con nosotros antes, o quizá después, al caer, al podrirnos en la tierra que vio nacer nuestro árbol, las semillas que dejamos dentro crezcan en otro lugar. Entonces, con el tiempo, cuando el tronco sea lo suficientemente fuerte para llevar las ramas hasta lo más cerca posible del sol, mientras florecen a la vez que se abren paso a codazos, podamos mirar al manzano del que caímos y decir: yo fui manzana de aquel manzano. Esta metáfora, lo que a mí me dice, mirando la naturaleza, es que la vida va de caer y levantarse en un ciclo sin fin. Cuando el manzano muere, ha dejado manzanas esparcidas por el campo para que se levanten en su lugar. O algo así.

Hay una frase en la película World War Z (Marc Foster, 2013), para mí una de las mejores películas apocalípticas que he visto, junto a la sobresaliente Children of men (Alfonso Cuarón, 2006), cuando Gerry Lane (Brad Pitt) habla con la familia portuguesa que se encuentran en un apartamento de la ciudad, que dice: "Solo los que se mueven sobreviven". Y el árbol, en su limitado movimiento vertical, se mueve a su modo dispersando las semillas que hay dentro de las manzanas. Esa frase me parece también una metáfora sobre la vida en general. Como ejemplo puedo explicar cuando me empeñé en ser director de cine, en la parte iniciática de mi adolescencia, y me sabía de memoria un sinfín de nombres y datos cinematográficos, me compraba revistas y veía programas a altas horas de la madrugada sobre cine. Mi padre insistía en que hiciera algo más que demostrara esa voluntad mía, que cogiera una cámara y empezara a hacer fotos o a grabar cosas. Yo no lo hice. "¿Qué esperas? ¿Crees que sin hacer nada un día llamarán a tu puerta ofreciéndote dirigir una película?". Evidentemente no llamó nadie a la puerta y, con el tiempo, esa idea que confundí con un sueño, se fue transformando en la de ser guionista, aprovechando que desde pequeño me ha gustado escribir ficción. Quizá, de haberme movido, ahora sería director de cine. Pero ya no lo quiero, era manzana de otro manzano entonces y ahora tengo el mío propio.

Como decía, la vida va de caer y de levantarse, pero sobretodo va de levantarse, porque caer está chupado, incluso puedes tirarte. Y madurar es dejar que te piquen los pájaros, que te salga algún gusano y entonces durante un tiempo creas que todas las manzanas que te rodean son más dulces que tú, son más sabrosas, son más bonitas. A las manzanas malas no les salen gusanos, los gusanos son listos y van a las manzanas más nutritivas. Algunas manzanas, cuando ven que van a caerse, se agarran fuertes a la rama intentando no ser las primeras o las únicas, no quieren caer solas y luego, ya en el suelo, piden a otras manzanas, a aquellas que intentaron hacer caer consigo, que las ayuden a levantarse.

Esto me lleva a pensar (ya veis que hoy divago un poco o mucho), que hay gente que, por la razón que sea, no puede estar sola nunca, necesita siempre a alguien a quien agarrarse, alguien que no les deje caer. Y si nunca aprendes a caer, nunca aprenderás a levantarte. Los niños o niñas sobreprotegidos no se hacen conscientes ni del miedo, elemento de supervivencia básico, ni de la necesidad de esforzarse para volver a estar de pie; otros u otras lo hacen por ellos o ellas. Hablando de árboles, demás personas son como esos monos que no se desprenden de la rama a la que se sujetan hasta que no tienen otra rama a la que agarrarse. Quizá ramas de manzano y, en su movimiento de péndulo entre un manzano y el siguiente, mueven las ramas haciendo que caigan unas cuantas manzanas a las que todavía no les tocaba caer. Pero aprenderán a levantarse, mirarán al árbol del que cayeron contentas de ser quién son ahora y dirán: yo fui manzana de aquel manzano.