I am not OK with this (1 temporada)

13.03.2020

Traducida a mi parecer algo torpemente como Esta mierda me supera, la serie creada por Jonathan Entwistle y Christy Hall este 2020 y que puede verse por Netflix, es otra más de las que Netflix está sacando con protagonistas adolescentes algo marginales y antipopulares (13 reasons why, Stranger Things, The end of the fucking world, Sex education, Ragnarok y algunas que me estaré dejando). Estas series tienen en común diferentes elementos, aunque cada una tiene, claro está, sus particularidades. Protagonistas entre los 13 y 17 años, con problemas de relaciones sociales y clasificables entre los llamados nerds, sin padre o madre o ambos y/o con padres/madres/tutores legales extremadamente particulares y, por supuesto, en clara rebeldía contra su situación, sea una rebeldía voluntaria o involuntaria y suceden en pueblos pequeños y bastante aislados, y también sale siempre otro adolescente muy popular que es un capullo integral. Se tocan, y eso es bastante lógico, la inmensa mayoría de temas que conciernen a la adolescencia: descubrimiento y experimentación de la sexualidad, acercamiento a las drogas, las fiestas, aparición de nuevos referentes, la amistad, los problemas académicos, los cambios hormonales y psicológicos, etc.

I am not OK with this, al igual que la bastante mala (en mi opinión, claro) Ragnarok, añade la aparición de superpoderes en su protagonista, pero en este caso, lo hace con bastante clase. El inicio de la serie te presenta a una chica caminando por una calle cubierta de sangre y yo pensé: Carrie, la novela de Stephen King. Y el planteamiento es parecido. Sydney Novak (una soberbia Sophia Lillis, gran descubrimiento), que tiene todo lo que he comentado antes como protagonista adolescente, descubre que en situaciones de estrés desarrolla poderes telequinéticos (como Carrie) y que pueden ser tremendamente peligrosos. En pleno debate sobre su sexualidad, con un padre recientemente suicidado de forma opaca, con una madre con la que choca a cada instante, además, Sydney tiene poderes mentales.

La serie tiene cosas que la hacen mejor que sus anteriores: la protagonista es un personaje muy completo, bien creado y sobre todo muy bien interpretado. Los secundarios, salvo la amiga de Syd (bastante cliché, al igual que su novio), tienen todos también un punto interesante y son dramáticamente completos, destacando al hermano pequeño de Syd y a su madre. Y después, los giros de cierta violencia sorpresiva. También su formato, capítulos de 25 minutos, hace que sea una serie diferente, con elementos muy semejantes a The end of the fucking world, la idea sacada de Carrie y un ritmo narrativo muy bien encontrado. Tiene además, dos elementos dramáticos que van pululando en cada capítulo y que se va dejando caer el peso más pronunciado que tendrán en la segunda temporada, asegurada ya. Uno es la sombra que va siguiendo a Sydney, la otra es la muerte por suicidio de su padre.

No, no es una serie brillante, pero es de lo mejorcito que he encontrado últimamente.