La lágrima (Die Reiß)

25.08.2015

El soldado alemán contempla a la chica, desnuda. El fusil que lo acompaña le hace sentirse un monstruo salido del armario en la habitación de una criatura. De la calle llega el sonido de las balas, que se amortigua durante unos segundos. Ella le mira, los ojos grandes y negros. El soldado desearía que lo viera como al amante al que esperaba con ansia, pero del miedo ella no ha hecho ni el gesto protector de taparse con las sábanas. Suenan gritos en el piso inferior. Aparta la mirada de la chica y ojea el resto de la habitación: un bloc de notas amarillento como los folios en los que él dibuja bocetos que un día serán cuadros. Dibuja cuando puede, lejos del polvo que levantan los edificios bombardeados al caer.


"Paris ist gefallen!"

París ha caído. Por la ventana ve a un grupo de soldados franceses arrodillados con las manos sobre la cabeza, en medio de la calle. De los ojos negros de la chica cae una lágrima, ha entendido el grito de victoria nazi. Hace un rato, él se veía celebrando con euforia la gloria de los suyos, ahora la lágrima centra toda su atención, resbalando sobre la mejilla temblorosa de la chica. Y el aspirante a pintor siente la necesidad imperiosa de recoger esa lágrima solitaria y ponerla en una paleta para pintar la desesperación y el temor en un solo color, policromado. Si pudiese acercarse a ella, tan solo un poco...

Deja el fusil en el suelo y gesticula, no quiere hacerle ningún daño. Un paso adelante.

"Der Krieg zu Ende ist", dice intentando una sonrisa.

Se ha acabado la guerra. Otro paso adelante. La chica hace que no con la cabeza y ahora sí, se tapa con la sábana.

"Ich bin unbewaffnet, fürchte dich nicht."

Va desarmado, no tiene por qué temerle.

"Je ne suis pas peur", dice ella.

Cuando el soldado está a solo medio metro, la lágrima fregando el mentón a punto de desprenderse, la chica hace un movimiento rápido. El soldado apenas tiene tiempo de reaccionar, la bala entre los ojos, y una lágrima.