Libertad, s.l.

15.06.2019

Sábado, 15 de junio de 2019

Esta sociedad no está pensada para que vivamos solos. Hace unos años, pongamos que unos veinte o treinta, no era así o, si lo era, no de una forma tan clara. Ahora, para vivir solo, debes tener un sueldo considerable, no ya un buen sueldo sino un bastante alto. Sin duda, el cambio que ha propiciado la necesidad de compartir gastos es, principalmente, la subida constante e imparable del precio de la vivienda.

Cuando me emancipé, a los 23 años, me fui a compartir piso en el Guinardó con mi primo Arnau. Yo trabajaba media jornada por las tardes y por las mañanas iba a la facultad. Él igual. Con un sueldo entre los dos nos llegaba para pagar el alquiler, el agua, la luz, el gas y el teléfono; para hacer cenas con los amigos algunas noches, salir todos los fines de semana, tener la nevera llena. Después de cinco años, no recuerdo qué año corría entonces, él se fue a vivir a la Barceloneta, solo, y yo al barrio d'El Carmel, solo. Pagaba por aquel piso de 75m2 y tres habitaciones en la calle principal del barrio, la calle Dante Alighieri, 475€ mensuales. Ya trabajaba a jornada completa, me había sacado la carrera y me habían contratado en el lugar en el que hice las prácticas (no fue exactamente así, pero es para resumir). Aquel mismo año, incluso pude comprarme un coche nuevo, mi primer coche (un Citroën C3 azul eléctrico). Con un sueldo no demasiado alto, puesto que era joven y mi profesión era la educación social, que nunca ha estado bien pagada, me permitía pagar el piso (más luz, agua, gas...) y el coche. Es cierto que en una ocasión tuve que pedir ayuda porque unos malos cálculos provocaron que no llegase a final de mes, pero fue en una ocasión. Y además, trabajaba a 45 minutos de casa, con el gasto de gasolina que esto suponía.

Sí, parece una columna de esas de "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero no es eso. Es una reflexión sobre cómo se ha redistribuido todo. En la actualidad pago más de un 40% más que el piso en El Carmel. Por un piso que mide lo mismo pero que no está en Barcelona, está en una población cercana. Barcelona está imposible. El tema es que tantos años después, unos 15, el precio de un alquiler ha subido todo eso y más, atendiendo al hecho de que me he ido de la gran ciudad, pero mi sueldo no ha subido en paralelo y además tengo dos hijos. El precio de los suministros se ha disparado un 50% desde entonces (estamos en el país europeo dónde la luz es más cara, ya me dirás por qué... ah, sí, por lo de los cargos de asesor para presidentes retirados, no me acordaba). Cómo decía, además tengo hijos que van a una escuela que necesita libros y material, ya no compras para ti solo sino para tres, más la ropa, más actividades, vacaciones, etc. La cuestión es que vivir solo ahora, con un sueldo normal, en un sitio normal, hace que lo pases mal cada mes, viendo como no te llega, como tienes que privarte de algunas cosas (los restaurantes son para ocasiones especiales, la ropa aguantará, no hace falta renovarla, la pasta y el arroz sirven para hacer muchos platos...). Supongo que alguien estará tentado a usar el discurso demagógico de "pues hay gente que se muere de hambre y...", pero no estoy hablando de eso.

Con la excusa de que la gente vive en pareja y comparte gastos, los precios han subido más que los sueldos de forma alarmante. O ni siquiera usan esta excusa, los precios suben desproporcionadamente a los ingresos individuales. Personas ya de una adultez avanzada que vuelve a casa de sus padres al separarse o que tienen que pedirles ayuda económica, a padres que tampoco es que tengan unas jubilaciones para tirar cohetes, pero seguramente ya no pagan hipoteca. Y eso gente que tenemos unos sueldos que muchos otros quisieran, es decir, que aquí llega aquello del "y encima te quejas". Pues sí, me quejo, me quejo porque nos han recortado la opción de elegir cómo vivir, nos han limitado a tener que hacerlo de formas concretas y lo han hecho los que se han enriquecido gracias a la subida de estos precios en comparativa con los sueldos. ¿Sabéis cuánto gana Aznar por ser "asesor" de ENDESA? ¿No? 250.000€ al mes. Puertas giratorias. Y yo he dejado de comprar pescado porque no me llega.

El otro día hablaba con una mujer, madre soltera, a la que ya han anunciado que le subirán considerablemente el precio del alquiler cuando termine el contrato actual, después del verano. Ahora no sabe qué va a hacer, porque no podrá pagarlo. Quizá tenga que irse del barrio en el que ha vivido siempre, cambiar a la niña de escuela o compartir piso que, de acuerdo, no pasa nada, pero pasa mucho, porque, como decía, ya no puedes elegir tu vida, está condicionada, es una libertad sociedad limitada.