Lo que somos (Diálogos)

18.09.2018

Un diálogo sobre prejuicios y sentimientos entre @IstarCollado (Ana) y @tuitsconfusos (Nacho), a través de un chat.

DÍA 1 DE ABRIL DE 2016

Nacho: Hola Ana... Porque ese es tu nombre, ¿verdad?

Ana: Hola. Sí, opté por usar mi nombre en el nick :). Tú sin embargo, con @HumosDeBisturi has sido mucho más discreto.

Nacho: :)) Si. Éste es un perfil que poco tiene que ver con mi vida real.

Ana: Como casi todos.

Nacho: Soy un tipo bastante serio, aunque aquí parezca todo lo contrario.

Ana: No me lo creo...

Nacho: Pues créelo :). Igual te ha sorprendido que después de tanto tiempo siguiéndote sea hoy la primera vez que te hago un DM.

Ana: Un poco sí. No lo esperaba.

Nacho: La verdad es que me encanta leerte. Tus tuits están llenos de energía y positividad. Pero ayer leí un tuit que me inquietó un poco. Aquel de "No puedo más".

Ana: Bueno, siempre intento ver el lado bueno de las cosas, pero todos tenemos nuestros momentos... Suelo tratar de evitar mostrar cómo me siento realmente por aquí, pero ya ves, ayer tenía baja la guardia.

Nacho: ¿Pero estás bien?

Ana: Sí, no te preocupes

Nacho: ¿Te cuento un secreto?

Ana: Me encantaría

Nacho: Normalmente por mi trabajo no tengo mucho tiempo para leer Twitter. Pero todas las noches después de cenar, me siento en el sillón y lo primero que hago es leer lo que has escrito ese día.

Ana: No te quedes conmigo...

Nacho: Me devuelve la energía que la gente se empeña en robarme.

Ana: ¿Lo dices en serio?

Nacho: Totalmente. Unos toman complejos vitamínicos y yo a @AnaSiente ;))

Ana: Ohhh, muchas gracias No sabes la ilusión que me hace que me digas eso... Porque ¿sabes? Aunque leas tanto positivismo... En realidad muchas veces no es real, es mi forma de defensa, de seguir adelante. Yo entro aquí para evadirme, para intentar sonreír... Y a veces escribo, pero sobre todo leo, y tú eres una de las pocas personas a las que leo diariamente. Te sigo hace tanto tiempo que aunque nunca hemos hablado, siento como si te conociera, como si fueras alguien cercano a mí... Y siempre me arrancas alguna sonrisa con esos chistes que te inventas...

Nacho: Sé de lo que hablas. Yo tengo la misma sensación.

Ana: Es increíble, ¿verdad?

Nacho: Es curioso lo que son capaces de hacer las redes sociales.

Ana: Sí... Yo nunca habría pensado que eso pudiera ser posible. Que alguien a quien no conozco pueda influir en mi estado de ánimo, que me importe.

Nacho: A mí solo me pasa contigo

Ana: Vaya... :)) Nunca me lo habría imaginado. Pensé que era solo cosa mía.

Nacho: Pues no lo es.

Ana: Para mí eres diferente a los demás. Sé que lo eres, lo noto.

Nacho: No soy un hombre de seguir patrones.

Ana: A mí también se me da muy bien salirme de patrones. Es una de las pocas cosas que se me dan bien.

Nacho: Eso está bien. Nunca deberíamos vivir la vida que nos imponen los demás. Deberíamos ser dueños de lo que hacemos. Sin patrones preestablecidos.

Ana: Sí... Como teoría es genial. La práctica a veces es un poco más complicada, pero bueno ¿Sabes lo que me apetecería ahora mismo?

Nacho: Dime.

Ana: Bueno, es una tontería, una de esas cosas que se te pasan por la cabeza sin pensar, pero me encantaría estar ahora compartiendo un café contigo, en un bar de esos antiguos y pequeñitos. De esos que ya casi no quedan. Compartiendo lo que se nos pasa por la cabeza. Qué tontería. Si no sé ni tu nombre...

Nacho: No es ninguna tontería. Por cierto, me llamo Nacho.

Ana: Nacho. Me gusta Pues igual algún día, quién sabe...

Nacho: Es una pena que todavía no se haya inventado el teletransporte. A veces es difícil hacerse una idea de quien está al otro lado, sólo con la palabra. Claro que dejar la imaginación volar, tiene su punto.

Ana: No creas. A veces a través de las palabras es como mejor se conoce a una persona. Así nada te condiciona. Solo lees lo que piensa una persona, lo que es por dentro. Tiene su encanto...

Nacho: En parte estoy de acuerdo contigo. Pero también es cierto que hay personas que se ocultan tras las palabras. Yo tuve malas experiencias en la época en que los chats estaban de moda. Un día me prometí que nunca volvería a interactuar en ese tipo de charlas. Ya ves, hoy he incumplido la norma.

Ana: Ya... ¿Y por qué? ¿Por qué conmigo? En realidad tienes razón. No sabes nada de mí.

Nacho: No, precisamente lo he hecho porque te conozco. Porque todo este tiempo a tu lado a través de los tuits he ido conociéndote. No sé nada de ti. Pero lo sé todo.

Ana: Ojala fuera tan fácil...

Nacho: Disculpa Ana, me llaman del trabajo. Ha sido un placer hablar contigo

Ana: Para mí también lo ha sido

DÍA 2 DE ABRIL DE 2016

Nacho: Hola Ana ¿Te apetece un café? Conozco un pequeño Bar de esos antiguos ;)) Ayer lo dejamos a medias.

Ana: Sí me gustaría. Pero no creo que sea posible ¿no?

Nacho: Depende de la distancia que te separe de Sevilla.

Ana: Buf. Pues desde Madrid, ya ves...

Nacho: Una hora en AVE.

Ana: Una hora, sí. Pero qué locura, ¿no? ¡Así, de repente!

Nacho: ¿Nunca has hecho ninguna locura?

Ana: Sí que he hecho, sí... Pero en otra época, hace mucho tiempo ya.

Nacho: Pues ya te he pedido el café. No te va a quedar más remedio que rememorar viejos tiempos.

Ana: ¿Lo dices en serio? (Lo de quedar, no que me hayas pedido el café :P) Mira que luego igual no soy como esperas y te arrepientes.

Nacho: Me gustas sin verte. Esto solo puede ir a mejor ;))

Ana: No estoy yo tan segura. Pero bueno, tampoco perdemos nada, ¿no? Solo algo de tiempo.

Nacho: Esa es la actitud. Ahora sí que salió la Ana que conozco.

Nacho: Me pregunto cómo eres ¿Sabes cómo te imagino?

Ana: Dime

Nacho: Pues por como escribes, estoy seguro de que lees mucho. Apostaría a que trabajas en una biblioteca. Te imagino detrás de mostrador con tus gafitas de pasta ;)). Devorando un libro tras otro.

Ana: Sí que leo, sí. Me encanta leer. Pero no, en lo de la biblioteca has fallado. Aunque no te niego que me habría encantado.

Nacho: Vaya, estaba casi seguro. Debo revisar mi intuición masculina ;))

Ana: Bueno, era una apuesta muy arriesgada. Difícil acertar. Tengo un trabajo menos convencional.

Nacho: ¿Piloto de pruebas de Formula 1? Perdona, ya salió el payaso que llevo dentro.

Ana: Jajaja. No.

Nacho: Mira, eso también lo compartimos. Yo tampoco tengo un trabajo convencional.

Ana: ¿Y en qué trabajas?

Nacho: Soy cirujano cardiovascular.

Ana: ¡Vaya! Qué nivelazo xD. Nunca me lo habría imaginado.

Nacho: Me dedico a arreglar corazones. En cierto modo algo muy romántico ;))

Ana: Y muy importante. Te tienes que sentir muy orgulloso.

Nacho: Mucho. Me apasiona.

Ana: No me extraña. Me has dejado impresionada.

Nacho: Igual podría arreglar el tuyo.

Ana: Ojalá

Nacho: Me encanta la sonrisa que acabas de poner. Qué pena no haberla visto.

Ana: Bueno, igual pronto la ves. Y yo la tuya.

Nacho: Me encantaría.

Ana: Pues mañana miro horarios, y a ver si lo podemos encajar.

Nacho: El fin de semana estaría bien. Éste no tengo guardia. ¿Tú trabajas?

Ana: Podría intentar hacer algunos cambios, pero no lo sé seguro.

Nacho: Pásame el teléfono de tu jefe :)))) Ok, mira tu agenda y me cuentas. Por cierto, ¿en qué trabajas?

Ana: Buena pregunta.

Nacho: ¿Inspectora de hacienda? ;)))

Ana: La verdad es que no suelo hablar de mi trabajo. No es fácil de contar. Pero comparándolo con eso que acabas de decir, ya no me parece tan complicado de contar xD.

Nacho: Qué intriga

Ana: ¿Te lo cuento?

Nacho: Prometo que no haré chistes ;))

Ana: No sé cómo soltarlo, así que iré al grano. Soy prostituta.

Nacho: No me tomes el pelo, Ana. Si no me lo quieres decir no pasa nada.

Ana: Sí te lo quiero contar. De hecho, te lo estoy contando

Nacho: Joder, vaya puntería que tengo.

Ana: ¿Qué quieres decir? Bueno, igual prefiero ni saberlo.

Nacho: Sí Ana. No creo que este sea el mejor momento para decirte lo que pienso.

Ana: ¿No? Pues yo creo que es el momento perfecto. Yo he sido sincera contigo y espero lo mismo de ti.

Nacho: Nunca debí incumplir mis normas. Lo tengo bien merecido.

Ana: Yo tampoco volveré a fiarme de mi intuición. Pensaba que eras distinto. Joder. Quién me mandará a mí... No tendría ni que haber cruzado dos palabras contigo. Que te vaya muy bien con tu perfecta vida de cirujano cardiovascular.

Nacho: Gracias por esas palabras tan amables... Bueno, tengo cosas que hacer. Chao.


DÍA 5 DE ABRIL DE 2016

Nacho: Hola Ana. Entenderé si no contestas a este DM. Sólo quería pedirte perdón por mi comportamiento del otro día. No quiero poner excusas a algo que no las tiene. Sólo decirte que lo siento. No fue una reacción propia de mi.

Ana: Hola. No pasa nada, estoy acostumbrada.

Nacho: Espero no haberte hecho demasiado daño. Me importas demasiado como para que los prejuicios decidan por mí.

Ana: Y yo creo que tus prejuicios pesan demasiado.

Nacho: Pues esta vez las normas y los prejuicios tendrán que hacerse a un lado.

Ana: Eso es muy bonito como teoría. Y muy fácil. Pero la realidad es distinta, y sé de lo que hablo.

Nacho: Creo que deberíamos comprobar esas teorías y las realidades de las que hablas por nosotros mismos. Sólo te diré una cosa más. A partir de hoy iré todos los días a las 18:00 al Café Universal de Sevilla ... y pediré dos cafés.

Ana: :)

Nacho: :)