Mis finales del mundo (1 y 2: final por virus)

08.11.2020

Introducción

El fin del mundo o, más concretamente, el fin de la humanidad, es un tema recurrente tanto en el campo literario y cinematográfico como en el campo científico. La aparición del Coronavirus ha disparado el número de publicaciones y, a la vez, de especulaciones sobre este fenómeno. Sin embargo la humanidad ha tenido miedo de su desaparición incluso antes de saber que sus predecesores en esto de ser la especie dominante, los dinosaurios, fueras exterminados por un meteorito. Los galos tenían miedo de que el cielo cayera sobre sus cabezas; la religión católica habla del Día del Juicio Final; otras culturas como la Maya hablaban de purificación, que no de fin del mundo, sino de una serie de cambios que nos traerían pureza y bienestar[1]. Incluso hay una teoría científica que habla de que cuando la partícula del llamado Bolsón de Higgs se desestabilice, nos iremos al traste[2].

¿Y la cantidad de profecías que hablan del fin del mundo qué?, las hay a patadas[3]. Que si Nostradamus, que si el calendario Maya, que si las lunas de no sé dónde... Las posibilidades de cómo desapareceremos como especie teóricamente dominante (aunque nos asustemos ante una cucaracha, una especie que dicen que resistiría un apocalipsis nuclear) son muchas, tantas como la mezcla de imaginación y ciencia puedan abarcar. Aquí, en este modesto artículo, os explico mis favoritas (por hablar de alguna manera).

  1. Virus transformador
  2. Virus no transformador
  3. Desertización
  4. Invasión extraterrestre
  5. Meteorito
  6. Cataclismo nuclear
  7. Revolución de la naturaleza
  8. Inteligencia Artificial
  9. Esterilización de la especie
  10. Fin de la rotación terrestre
  11. Radiación solar

Aquí van las dos primeras:

Virus transformador (p.ej.: apocalipsis zombie)

Es uno de los finales de la especie humana a los que más ha recurrido tanto la literatura como el cine. Desde La legión de los hombres sin alma hasta World War Z, pasando por La Noche de los Muertos Vivientes por poner tres ejemplos de calidad[4]. Este es el supuesto de que un virus o cualquier otro tipo de patógeno bacteriano infecte al cuerpo humano y, a una velocidad bastante elevada, produzca en él una transformación que convierta al hombre y la mujer en un tipo de devorador de sí mismo. Esto no sería canibalismo, sino que sería la naturaleza propia de los virus, que es la de transmitirse de la forma más eficaz posible. Como se explica en un artículo de National Geographic, el de los virus es un mecanismo de supervivencia tremendamente sencillo a la par que eficaz y el único propósito de su existencia es encontrar un huésped del que valerse[5].

Sin embargo, como explica un artículo en la revista Muy Interesante[6], la existencia real de zombies es científicamente improbable. En el artículo se explica que zombie proviene de la palabra Kongo "nzambi", que significa "espíritu de una persona muerta". Pero este artículo postula la existencia de muertos vivientes desde la versión clásica, es decir, la de precisamente seres que están "muertos" aunque actúen como seres vivos y no desde una perspectiva vírica, es decir, de transformación de la especie humana en una nueva o distinta, infectada y que adquiere los instintos y métodos de virus abandonando la sociabilidad, la cultura y sus rasgos humanos. Así pues, en este final del mundo o, mejor dicho, de la humanidad, descarto la resurrección de los muertos para centrarme en la infección del cuerpo y la anulación casi completa de la humanidad que llevamos dentro, producto de la genética, de la cultura y de muchas otras cosas.

Al igual que en uno de los casos que explora la opción número 2 de éste artículo, para que no se pudiera combatir este virus transformacional la propagación tendría que darse a una velocidad increíble, pero en este caso con un tiempo de incubación tendiente a cero, esto es, que nada más infectarte te transformas, sin tiempo para un "me encuentro mal" o para un "que alguien llame a una ambulancia". En tal caso, el índice de contagio se mide por algo llamado R0, un parámetro teórico que proporciona cierta información acerca de la velocidad con que una enfermedad puede propagarse en una población determinada[7]. Existen otros parámetros, como la tasa de transmisión, pero aquello que marca la capacidad de control de una pandemia es este R0. En cualquier caso, a partir del momento en que este parámetro supera el 1, significa que cada persona contagia a más de una, de forma que el contagio es exponencial. Si como estamos viendo con el coronavirus, un índice de R0 = 1,2 ya es terrible, imaginemos qué sucedería con un índice de, por ejemplo, 3 o 5 o 10. Para que un virus sea imparable su capacidad de transmisión tendría que incapacitar a la humanidad para buscar una vacuna o tomar medidas.

Los zombies en sí, como se ha escrito, no son probables a nivel científico, la descomposición de la carne, los tendones y el cerebro hacen inviable que un ser así pueda moverse, por ejemplo o, que en caso de que inicialmente pudiera hacerlo, la cantidad de bacterias y microbios que actúan sobre la carne muerta haría que dejaran de poder hacerlo en muy poco tiempo, así que su capacidad de acción sería tan limitada que apenas podría llegar a contagiarse con peligro[8].

Debería ser, por tanto, un virus que no matara al cuerpo que lo alimenta o que lo matara, pero encontrara a otro que lo reemplazara rápido, que de hecho tiene toda la lógica. Un virus no deja de ser una especie de parásito que se mete dentro de una célula. O para explicarlo mejor, como dice el National Human Genome Resarch Institute: "un virus es una partícula de código genético, ADN o ARN, encapsulada en una vesícula de proteínas. Los virus no se pueden replicar por sí solos. Necesitan infectar células y usar los componentes de la célula huésped para hacer copias de sí mismos. A menudo, el virus daña o mata a la célula huésped en el proceso de multiplicación". Por tanto, si el cuerpo de un muerto no tiene vida celular, que no la tiene pues está muerto y todas sus células, TODAS, también, allí un virus no iría a reproducirse, no le interesaría un cuerpo muerto. Otra cosa es que mate al cuerpo vivo y que, en el proceso, lo transforme.

Apuesto pues, en caso de un apocalipsis zombie, por esta existencia de un virus que al actuar convierte al ser humano en un transporte del virus para ir de un cuerpo al otro donde reproducirse y que, víctimas de lo que el virus nos hace, nos convertimos en unos seres devoradores, violentos, agresivos, rápidos para ser eficaces y luego, tras cumplir nuestra misión vírica de multiplicarnos, nuestro cuerpo moriría.

Virus no transformador

La cantidad de variables que afectan el hecho de que un virus acabe con la población humana son muchos. La R0 de la que hemos hablado antes indica a cuánta gente contagia cada individuo, pero depende también, por ejemplo, del tiempo durante el cual contagia. No es lo mismo contagiar a dos personas cada día que a dos cada año. La velocidad de transmisión de un virus. Imaginemos que tenemos a un virus de capacidad R0 = 2 y que es diaria. De un contagiado, en un día pasaríamos a 2, en dos días a 4, en tres a 8, en cuatro a 16... en 1 mes habría 1.073.741.820 infectados (mil setenta-y-tres millones), en 34 días exactos se superaría el número de habitantes humanos del planeta, no quedaría nadie sano. ¡En un mes! Esto es lo que se conoce como tasa de transmisión ß (beta)[9].

Pero si el infectado muere casi al acto de haberse contagiado, ¿Cómo podrá contagiar a otros? Pues en el caso del Ebola, por ejemplo, que se contagiaba por contacto directo, podían quedar restos del virus en heces o cadáveres, de manera que incluso una vez muertos el virus seguía actuando si no se tomaban las medidas adecuadas[10].

Los síntomas son otro aspecto a tener en cuenta. Si al infectarte tienes síntomas, es más fácil que se te aísle y por tanto contagies menos, pero si no los tienes vas por ahí saludando y besando y hablando y contagiando a todo el que se cruza contigo. Otro aspecto a tener en cuenta es cómo se contagia, a través de qué: ¿contacto directo? ¿El agua, como el cólera[11]? ¿El aire? ¿La sangre como el SIDA? Por supuesto el caso del aire sería el más grave, ya que no se puede purificar todo el aire o se necesitarían mascarillas mucho más sofisticadas que las que estamos usando estos días con el Covid-19.

Así pues, atendiendo a todos estos factores, un virus realmente letal:

  • Se contagiaría por el aire
  • Su índice de contagio sería, como mínimo, de R0 = 1,5 para resultar terriblemente exponencial
  • Su tasa de transmisión ß sería de 1 día o dos, sin mortalidad directa y con escasa sintomatología (eso evitaría detectarlo con rapidez).
  • Debería ser un virus de secuencia de ARN y no de ADN, que mutara con mayor facilidad, siendo más difícil que las vacunas funcionaran[12].
  • La incubación debería ser relativamente lenta, de manera que no se apreciara sintomatología hasta pasado un tiempo, permitiendo un contagio sin control ni conocimiento del mismo[13].
  • Una vez empezados los síntomas, la muerte de la persona infectada sería considerablemente rápida, dando escaso tiempo a tratarle.

A pesar de que cinematográfica o literariamente quizá no dé tanto jugo, aunque da mucho, es bastante más probable que acabe con nosotros un virus no transformador (este término, que yo sepa, me lo acabo de inventar en este artículo) que uno que sí nos transforme.

Aunque también es posible que no haga falta un virus que nos mate, simplemente uno que nos incapacite, como el que nos vuelve a todos ciegos en la soberbia novela de José Saramago Ensayo sobre la ceguera.


REFERENCIAS DEL ARTÍCULO

[1]https://es.theepochtimes.com/que-dicen-las-diferentes-culturas-sobre-el-juicio-final_80814.html

[2]https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-04-06/como-cuando-fin-del-mundo-segun-harvard_1545275/

[3] https://www.moncloa.com/profecias-fin-del-mundo-podrian-cumplirse/2/

[4] White Zombie (Victor Halperin, 1932), considerada la primera película sobre este fenómeno; World War Z (Marc Foster, 2013) y Night Of the líving Dead (George A. Romero, 1968)

[5]https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/naturaleza-virus-a-debate_15321

[6]https://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/razones-por-las-que-es-imposible-que-existan-los-zombis-861521537056

[7] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6291769/

[8] https://medicoplus.com/ciencia/podrian-existir-zombies

[9] https://www.3tres3.com/abstracts/estimacion-de-la-tasa-de-transmision-en-funcion-del-tiempo-del-virus-d_30684/

[10] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/ebola-virus-disease

[11] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cholera

[12]https://www.historyofvaccines.org/es/contenido/articulos/los-virus-y-su-evoluci%C3%B3n

[13]https://www.virology.ws/2014/10/08/the-incubation-period-of-a-viral-infection/