Proteger a los niños

06.06.2019

Jueves, 6 de junio de 2019

Mientras iba pensando sobre esta columna, en el coche, lugar que suele irme muy bien para ejercitar un poco el cerebro, dudaba entre titularlo "Porteger" o "Proteged" a los niños. Creo que un imperativo aquí no habría ido mal, pero he acabado optando por el presente infinitivo, puesto que quizá no hay que dar órdenes a nadie. Sin embargo, he trabajado muchos años (casi toda mi vida profesional) en el sistema de protección a la infancia de Catalunya y lo que me sale ante ciertas vivencias o noticias es gritar, bien alto y con cara de enfado: "Proteged a los niños", sin ser esto excluyente para las niñas. Hablo de niños para referirme a la infancia en general, la que va de los 0 a los 18 años.

Y hoy escribo sobre esto debido a dos noticias, una de las cuales me impactó ayer miércoles, y una que me ha hecho darle muchas vueltas hoy jueves. La primera es esta, en relación a la muerte de una menor que fue abusada: https://elpais.com/sociedad/2019/06/04/actualidad/1559672340_968899.html. Sale en diferentes periódicos y solamente el enfoque que le da cada uno ya es para ponerse en guardia. Noa Pothoven, una holandesa de 17 años, murió después de solicitar por activa y por pasiva la eutanasia, y la solicitó porque hacía años que había sufrido abusos sexuales y también porque a los 14 fue violada por dos hombres. El sufrimiento psíquico que esto le causó provocó una anorexia y murió de no comer, voluntariamente.

La segunda noticia es esta, mucho menos dramática y más política: https://www.lavanguardia.com/vida/20190605/462687128751/andrea-fernandez-diputada-psoe-debate-acotar-porno.html, (tela también como la enfoca cada periódico), según la cual una diputada socialista pide la regulación del porno, básicamente con el argumento de la facilidad que tienen los menores de acceder a éste gracias a internet y por el modelo que muestran de sexualidad, de relaciones de poder del hombre hacia la mujer, sumisión e incluso humillación en muchos casos.

La primera noticia es terrible. Lo es tanto si finalmente se le hubiera concedido la eutanasia como si no, tanto si ella la hubiera pedido como si no. No pretendiendo ni trivializar, ni normalizar, ni darme importancia, pero cuando trabajaba en Protección de Menores nos llegaban casos peores. Un solo caso es una atrocidad. Y aunque las dos noticias no van directamente relacionadas, a mí se me han conectado las dos neuronas que me quedan.

Las personas accedemos al sexo de una forma mucho más rápida, tener porno es un clic en secreto en tu habitación. Cuando mis amigos y yo queríamos una peli porno, o falseábamos los datos para alquilarla en el videoclub o robábamos una revista en el quiosco. Suponía un esfuerzo, un riesgo y saber que estabas rompiendo unas cuantas normas y que te podía caer la del pulpo. Ahora no, todo es más fácil y todo lo que es más fácil se acaba banalizando, y quizá el sexo sea banalizable después de tantos siglos de represión y censura religiosa y sociocultural, pero las relaciones con el otro no pueden frivolizarse. No se puede usar a nadie como un muñeco para la satisfacción sexual, para el impulso. Y un menor, alguien que todavía no está formado, cuando recibe un abuso sexual lo paga toda la vida, no lo digo al tuntún, lo paga toda la vida, aunque dependiendo de cuándo y cómo y de la capacidad de cada uno más los apoyos exteriores, hay formas de llevarlo. También se paga toda la vida si se sufre una violación siendo mayor de edad, pues imaginemos en la infancia. Pero no pagan toda la vida los violadores y abusadores (hombres en un 99%, algunos casos hay también de mujeres adultas abusando de niños pequeños), pagan las personas violadas y abusadas (mujeres en un porcentaje muchísimo mayor, también algunos niños en el caso de los abusos).

Me ha gustado mucho una expresión que han usado en la radio al hablar de la noticia sobre la regulación del porno, y es que el porno nos "animaliza", en el sentido peyorativo, claro, puesto que animalizarse un poco en la vida estaría bien, puesto que los animales tienen cosas mucho mejores que nosotros en ciertos casos. Pero nos animaliza en el sentido de que convierte el sexo en un acto de mera copulación, de "yo lo que quiero es eyacular". Pero el porno lleva tiempo existiendo y yo lo veía a escondidas con colegas de adolescente y también a solas en revistas o en alguna peli alquilada con el carnet del videoclub de algún adulto. Creo que la sociedad debería abrir un debate sobre la educación sexual, partiendo de qué queremos que sea el sexo más allá del placer que ya es, cuándo debería educarse y cómo. Porque no nos engañemos, internet no educa si no es con criterio y cuando eres pequeño, no tienes criterio. El criterio, sin embargo, no se impone sino que se educa (y creo que esto merecería un artículo bastante más largo, como columna ya me he pasado), así que igual sigo mañana o pasado.