Puto lunes

24.06.2019

Lunes, 24 de junio de 2019, por @incomp_let

Tengo síndrome post-vacacional. Lo sé porque he llegado hasta mi lugar de trabajo arrastrando los pies. Hay otros síndromes pero no son mi síndrome; al menos hoy. Hoy tengo síndrome post-vacacional. En una hora empezaré a sufrir el síndrome post-bajarafumaruncigarrillo, el síndrome post-iralamaquinaatomaruncafé, y en varios días sufriré el síndrome post-díaslibres, también conocido como "puto lunes".

Hay otros síndromes, por ejemplo el burnout o síndrome del quemado, que será incluído en el listado de enfermedades recogido por la OMS -Organización Mundial de la Salud- en el año 2022. Está definido como un síndrome que hace que el trabajador esté cansado constantemente. La noticia ha sido publicada por varios periódicos. Conozco los riesgos psicosociales desde hace más de diez años; son ese tema que queda siempre velado en todas los cursos sobre riesgos laborales. Ese que los formadores no quieren tocar ni con un palo. La verdad es que el último curso de prevención que hice me sonó completamente a cachondeo; básicamente nos dieron un listado de riesgos en los que la empresa nos había hecho incurrir hasta la fecha, y que no tenía ninguna intención de solucionar. Hace unos años vi una viñeta, de Fontdevila, (la he buscado) rezaba: ¿cuando no les vemos, se ríen de nosotros, verdad? Es retórico. Aunque no sé si se ríen, la verdad, soy una persona bastante ingenua; creo que no se ríen, creo que solamente miran hacia otro lado esperando que pase el marrón y no les toque a ellos. Las personas que deciden estas cosas tampoco son dueños del dinero de la empresa, son como nosotros, solo que cobran más. Cobran por proponer ideas efectivas, rentables, en un sistema de producción que busca multiplicar el beneficio hasta el infinito. No se trata de optimizar, o sacar el mayor beneficio de una empresa, no hay un objetivo definido a alcanzar, sino que la empresa para mantenerse viva debe crecer.

-¿Hasta dónde?

-¡Hasta el cielo!

-¿Y luego qué? ¿Paramos?

-¡No! Jamás pararemos de crecer.

-Pero oiga, eso va a ser difícil.

-Me da igual. Yo pienso seguir combatiendo molinos hasta que me jubile, y luego ya será problema de otro. Llegaré sin negar el principio del crecimiento infinito hasta el final de mis días, y que diga que es imposible otro; a mí no me recordarán como un cobarde, un apocado, será a él. A mí me recordarán como...

A ti tampoco te recordarán. La gente, en presente, se está acordando de tu padre, pero tú, cuanto menos te pasees por la oficina mejor; no queremos verte ni en pintura. Y es mutuo creo. Claro que tiene que ser difícil hacer lo que haces si distingues el rasgo de humanidad en los empleados. No me juzguéis, ya he dicho yo que soy "naive". Platón describe el pensamiento de Sócrates como sigue:

"Pues bien, falta todavía, en mi opinión, otra especie de auxiliares cuya cooperación no resulta muy estimable en lo que toca a la inteligencia, pero gozan de suficiente fuerza física para realizar trabajos penosos. Venden, pues, el empleo de su fuerza y, como llaman salario al precio que se les paga, reciben, según creo, el nombre de asalariados. ¿No es así?

No, Platón, no es así (La República, Alianza Editorial, página 163). No existen los asalariados, existen las personas a las que no les queda más remedio que asalariarse. Porque si fueramos nómadas migraríamos hacia donde hay comida, y si fueramos propietarios de la tierra, para trabajarla, sólo tendríamos que ser asalariados los años de malas cosechas. Pero como nacemos esclavos de nuestras circunstancias, gente talentosa tiene que obedecer a gente destalentada que tiene la suerte de haber nacido en una familia pudiente, tener la piel de las rodillas gruesa, o carecer de escrúpulos. Pero Sócrates no dejó nada escrito. Sócrates sabía que nada sabía. Platón es un referente de nuestra cultura, lo decía mi profesor de filosofía del instituto (al que odiaba, y también era mutuo): nosotros somos los griegos.

Mi película favorita cuando era pequeño era Blade Runner (Ridley Scott, 1982, Warner Bros). Es una película bella, por muchos motivos; podríamos tomar mucho vino hablando de Blade Runner. Pero vamos a ponernos en la última escena, cuando Roy, el líder replicante, da el discurso y suelta la paloma. Ha vivido, y quiere vivir; quiere alcanzar ese imposible, ese abstracto, que es la libertad. En esa escena podemos apreciar que es un ser vivo dotado de sensibilidad, de reflexión, de vida, de memoria; de alma, al fin y al cabo.

"En 1517 el P. Bartolomé de las Casas tuvo mucha lástima de los indios que se extenuaban en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas, y propuso al emperador Carlos V la importación de negros, que se extenuaran en los laboriosos infiernos de las minas de oro antillanas. A esta curiosa variación de un filántropo debemos infinitos hechos: los blues de Handy, el éxito logrado en París por el pintor doctor oriental don Pedro Figari, el tamaño mitológico de Abraham Lincoln, los quinientos..."

El atroz redentor Lazarus Morell. Historia Universal de la Infamia. Jorge Luis Borges, 1935. Editorial Debosillo. Página 15.

Iba a decir "mi empresa", pero no es mi empresa, ni yo tampoco soy suyo. La multinacional donde trabajo hace encuestas a sus trabajadores para saber sus preocupaciones (remitirse a los párrafos anteriores, la viñeta de Fontdevila). El caso es que hace pocos años despidieron a varios empleados, y los que quedábamos eramos matemáticamente capaces de sacar el trabajo según esas personas a las que les pagan por pensar. El tema se resolvió en bajas por ansiedad por doquier. El departamento de Recursos Humanos, RRHH -que es un eufemismo, como llamar defensa a la porra- pasó una nota dándonos las gracias por el tesón que habíamos demostrado y asegurándonos que estaban tomando medidas para reducir el estrés. En enero despidieron a otro grupo. Es verdad, ya no tuvimos más estrés, en aquel momento teníamos síndrome del superviviente, pero estrés no quedaba.

Lo estáis viendo todo muy negro. Si se os acaban los ansiolíticos seguro que hay alguien en vuestra oficina que también tiene. De sobra.