Resaca

11.10.2019

Resaca:

  1. f. Movimiento de retroceso de las olas cuando llegan a la orilla.
  2. Malestar que se siente tras una borrachera.

Sinónimos: corriente, marea, oleaje, retroceso / desazón, malestar, intranquilidad, amargura.

Visto así, la resaca es el momento en que hay volver después de haber llegado. El de asumir las consecuencias de los actos cometidos, o no cometidos, que quizá es peor. ¿Cómo debe de sentirse la ola si tiene que retroceder sin haber llegado a la orilla? La resaca es la evaluación de lo sucedido, el frío después del calor, la inevitable mirada hacia atrás antes de seguir hacia adelante. No creo en la gente que dice que nunca mira atrás, empatizo con la mujer de Job. La resaca es necesaria, como lo es evaluar los proyectos ejecutados en un trabajo o sentarse de vez en cuando para decir lo que se siente y escuchar lo que sienten aquellos por los que sientes algo.

No todas las resacas son amargas, algunas son ese pensamiento o recuerdo que te hace sonreír No creo que exista nada después de la muerte pero si existe, debe de ser una resaca de toda tu vida. Una resaca no es solamente dolor de cabeza, pues hay poesía en el ruido de las olas al retirarse, el ruido de las piedras arrastradas por ellas, el movimiento de todos los colores del agua y los guijarros. Y sin resaca no habría una siguiente ola, quizá más fuerte. El retroceso de la ola que ya ha llegado frena la de la ola que está por venir, la obliga a levantarse y a acometer su objetivo, que no es otro que llegar un poco más lejos que su predecesora, esa que aunque parezca que no quiere dejarla avanzar, lo que hace es provocarla para que se supere.

Si después de una buena (o mala) borrachera no hubiera resaca, iríamos todo el día borrachos y al final lo normal sería ir borracho, de manera que dejaría de tener sentido. Si después de un acto en el que te has saltado algunas normas (morales, sociales, legales o las que sean) no hubiera un receso (la reflexión interna, el miedo a ser descubierto, el temor a las consecuencias por recibir y por causar), el acto cometido perdería su funcionalidad y se convertiría en una nada absoluta. Si todos supiéramos pintar como Miguel Ángel, Miguel Ángel carecería de mérito alguno. Como decía, la resaca es la consecuencia y hay consecuencias de todo tipo.

Si aquello que hacemos no tuviera consecuencias, pasarían dos cosas: dejaríamos de hacer actos y a la vez, los actos que aun así siguiéramos haciendo, no tendrían causa. La consecuencia de lo sucedido es la causa de lo que sucederá. Sería actuar por vacío, como la gente que actúa por inercia, sin saber por qué lo hace, sin entender (y a vece no querer entender) la razón de esa actuación. Y la razón, la causa, puede ser reflexiva o espontánea, puede ser algo meditado o un impulso, pero viene determinado en gran parte por todo lo que nos ha sucedido anteriormente y las causas que ha tenido. Al igual que las palomas en el experimento de la superstición, aquello que creemos que ha funcionado lo repetimos y lo que no, lo descartamos. Eso es la resaca. Por suerte la naturaleza humana (e imagino que la de todos los seres vivos) es sabia y hace prevalecer lo bueno sobre lo malo. Asi, aunque tuvimos una resaca terrible después de la última borrachera, prevalece en nuestra memoria lo bien que lo pasamos en el proceso de emborracharnos. Por eso no obstante el dolor de perder a alguien, nos volvemos a enamorar, por ejemplo. Porque a pesar de que es el mismo mar el que llega a la misma orilla, cada vez es una ola diferente. La resaca es lo que nos hace aprender y puede que sea por eso que a medida que vas avanzando en el proceso de vivir, que creces, maduras o envejeces, da igual cómo lo quieras llamar, cada vez la resaca de una borrachera es más duradera y más intensa, y por eso a cada paso te emborrachas menos veces.