Tenet

31.08.2020

Vas al cine con mascarilla y todo el mundo se la quita al sentarse, no acabo de entenderlo, puesto que con las personas de atrás y delante no hay, por amplias que sean las butacas, suficiente distancia. Y mira que voy poco al cine, salvo cuando llevo a los niños, hace tiempo que pagar casi 10 euros por ver una peli se limita a llevarles a ellos para que vean la magia del séptimo arte, en estos momentos de crisis global por el coronavirus que ha golpeado tanto a la cultura, y en estos años ya de crisis de este arte en concreto, por lo menos eso me parece a mí.

Y Tenet, el último producto de Christopher Nolan, parecía una buena excepción para ir sin críos, a ver una película para mí. Lo cierto es que un director capaz de parir Origen (Inception, 2010), Dunkerque (Dunkirk, 2017) y sobre todo El Caballero Oscuro (The Dark Knight Rises, 2012) y Interstellar (2014), cabe esperar cosas buenas, más cuando él es director y guionista de todas estas cintas. A base de un estilo propio (y de presupuestos considerables), este cineasta británico se ha hecho un merecido nombre en la industria.

Tenet nos cuenta la historia, compleja y difícil de seguir si no se está plenamente concentrado (cosa rara en el cine de hoy entre hot dogs, cola mezclada con agua, palomitas a precio de pepitas de oro, chucherías, y conversaciones como si estuviéramos viendo Netflix o Amazon o la plataforma que sea en casa, que no, que estamos en el cine joder, cállate), de el protagonista (interpretado por el hijo de Denzel Washington, John David Washington) para frenar el fin del mundo que se causará con la inversión de la polaridad del tiempo. ¿Lo qué? Pues eso, una especie de máquina consigue que los objetos y seres que entran y salen de ella, pasen a invertir la polaridad del tiempo, hacer que vaya marcha atrás y por lo tanto, hacer y luego rehacer tus pasos con la ventaja de saber qué va a ocurrir. En su misión, El Protagonista que ni siquiera tiene nombre, se junta con otros personajes que le ayudan, como Neil (a cargo de Robert Pattison, que se dio a conocer en la saga Crepúsculo) o la altísima Kat (Elizabeth Debicki que vimos en El gran Gatsby), contra el malvado y perverso Andrei Sator (magnífico Kenneth Branagh, renacido de sus cenizas quizá). Ah, y una pequeña aparición del gran Michael Caine.

Tenet discurre con mucha acción y sin embargo así, con cierta lentitud para el espectador o para mí, ya que a pesar de estar muy bien hecha, de contar con una trama principal inquietante y que te hace estar todo el rato pendiente para entender quién viene y quién va, en el fondo es siempre lo mismo: escenas de persecuciones y enfrentamientos entre personas en negativo (polarizadas) y en positivo (no polarizadas). Más allá de la trama en sí, que ya digo que es muy interesante y me supone una vuelta de tuerca a los viajes en el tiempo de lo más bien lograda y de la que se podrían sacar muchas y muchas cosas buenas para argumentos futuros, Tenet tiene poco más. No sabes nada, absolutamente nada de los personajes principales, hasta el punto de que resulta simbólico que el protagonista se llame Protagonista y no tenga nombre, puesto que es en exceso superficial, de forma que empatizar o congeniar con alguien así es difícil. Empatizas más con Kat, Neil y Andrei antes que con el agente encargado de resolver el asunto. Añado además que, quizá por exigencias del guión, no lo sé, John David Washington es tremendamente soso, no cambia de expresión en toda la película, ni cuando la bala se mete en la pistola en lugar de salir de ella se sorprende lo más mínimo. O puede que sea por eso que, a sus 34 años, Washington Junior haya aparecido tan y tan poco en pantalla y sea un desconocido, teniendo el padre que tiene. La sombra del ciprés es alargada. Por ejemplo, en el caso de Neil, nunca acabas de tener claro de qué lado está y eso lo logran dos cosas: el guión y la interpretación de Pattinson, que te olvidas que una vez fue un vampiro adolescente en una de las peores sagas literarias y cinematográficas que ha dado la literatura juvenil, a pesar de su éxito.

Como decía, por eso, Nolan construye toda la película alrededor de ese hecho físico que es la inversión temporal, consiguiendo escenas geniales, pues el tío tiene oficio y talento, como la batalla final o la secuencia de la ambulancia. Construir toda la peli alrededor de eso hace que te olvides, queriendo o sin querer, intuyo que queriendo, de aspectos muy importantes que hacen que una cinta pase de ser simplemente entretenida, simplemente bien hecha, a ser una buena película. ¿Tenet es mala? Para nada. Se queda lejos de Interstellar y de Inception (la sombra del ciprés es alargada, again) pero es original, que ya es mucho, y resulta paradójico poder decir si es una buena o mala película (aparte de que no soy yo nadie para decir eso, aquí solo opino), pero también es una peli que si esperas un poco y la ves por plataforma en casa, no pasa nada y, eso, ladies and gentlemen, es lo que hace que el cine esté en crisis.

Ah, genial la paradoja que explica Neil y que supone el gran quid de los viajes en el tiempo, la paradoja del abuelo: si viajaras al pasado y mataras a tu abuelo, ¿nacerías para poder viajar al pasado y matar a tu abuelo?