The Umbrella Academy (2 temporadas)

20.08.2020

Primera temporada (publicado el 18 de marzo de 2020).

Sí, es otra serie más sobre jóvenes con superpoderes, y ya van unas cuantas. Todas tienen cosas parecidas y, por supuesto, cosas distintas. En este caso, The Umbrella Academy parte desde la banda oscura de este género, como lo hacen Batman, Titans y otras, puesto que la banda luminosa empezaba a ser cargante desde que Marvel invadió el mercado cinematográfico (incluso esta gran marca acabó desplazando sus superhéroes y superheroínas un poco hacia al lado oscuro). Que no se me entienda mal, estar en el lado oscuro no significa maldad en ese caso, significa explorar la humanidad de los que adquieren el don, o madición, de contar con unas capacidades que les permiten hacer cosas sobrehumanas. En segundo lugar, después del desplazamiento al lado oscuro, The Umbrella Academy (obra de Gerard Way y Gabriel Bá) parte de un cómic que ya era de por sí oscuro, recordando al encomiable Watchmen que también se convirtió en película, también encomiable.

Esta serie nos cuenta la creación y crecimiento de un grupo de hermanastros, nacidos de embarazos instantáneos, que son adoptados por un excéntrico millonario, el cual se de dedica a criarlos y a potenciar sus poderes e incluso a provocarlos o a inhibirlos si es necesario. Tenemos a una especie de Hulk (Luther, interpretado por Tom Hoper) tratado genéticamente, un Kraken humano (Ben, interpretado por Justin H. Min), una chica capaz de que la gente haga lo que ella les dice (Allison, papel que recae en Emmy Raver-Lampman), uno que puede interaccionar con los muertos (Klaus, que es Robert Sheenan), uno que viaja en el tiempo (Número 5, interpretado por Aidan Gallagher), uno con una capacidad sorprendente para lanzar puñales y otros objetos (Diego, llevado a cabo por David Castañeda), así como otra chica que aparentemente no tiene poderes (Vanya, que es la actriz con más currículum Ellen Page, que sale en Origen y en Juno o X-Men). La trama de la primera temporada parte de la muerte del padre adoptivo, a partir de la cual se ponen a investigar y, en medio de tal investigación, durante la cual Ben ya está muerte, reaparece Número 5 que llevaba tiempo desaparecido y anuncia que en el futuro, hay un apocalipsis y que tiene que ver con ellos. Poco a poco, los personajes irán mostrándose, aprenderemos sus poderes, sus situaciones personales y, sobre todo, una situación familiar compleja de una familia rota si es que en algún momento fue familia y con relaciones más que difíciles entre ellos y ellas. La serie se centra mucho más en Vanya que en los demás hermanastros, cosa que ya nos hace ver que ella es el eje central y que su falta de poderes tiene gato encerrado.

La gracia de The Umbrella Academy está en que los personajes ya son adultos, menos Número 5, que siempre es niño y Ben, que murió adolescente. Pero vienen de una familia rica con un padre adoptivo muerto que no se preocupó de que fueran capaces de sobrevivir socialmente, les hizo monstruos para sí mismos (no se quieren a sí mismos, su vida fuera de casa ha sido un desastre) y con una capacidad limitada de controlar sus poderes. Fuera de esto, con dos personajes mucho más atractivos que el resto (Vanya y Número 5, quizá tres con el añadido de Klaus, que pone el toque cómico), los poderes no tendrán demasiada importancia hasta el final, pero iremos viendo como les traumatiza y les ha supuesto un lastre ser como son, puesto que no se trata de superhéroes chachis que salvan a gente, sino que al usar sus poderes se convierten casi en peligros para los demás y para si mismos. Y cuando se juntan, peor, de manera que tendrán que averiguar cómo convivir, unir fuerzas y descubrir por qué el mundo va a acabarse, por qué esto está relacionado con la muerte de su padre y por qué la fuente del fin del mundo son ellos mismos.

La serie se desarrolla bien, es entretenida y tiene momentos de tensión y de resolución muy buenos. Ver como sus poderes no les suponen ningún bien tal y como están ellos ahora mismo y, además, la aparición de dos personajes más, Hazel (Cameron Briton) y Cha-Cha (Mary J. Blige), que persiguen a Número 5 en sus viajes en el tiempo y que son, o me parecen a mí, una visión de los hombres de negro divertida y muy buen contrapunto para los 7 hermanasotros Hargreeves. El desarrollo de tres tramas principales: los viajes en el tiempo, la muerte del padre y la re-unión de la familia y la vida de Vanya, hacen que los capítulos pasen casi todos con rapidez, que tengas ganas de ver más aunque también hay aspectos un poco pesados (la relación entre Luther y Allison, el más claro) y se note un poco de vacío en el intento de convertir el cómic en una serie de más de una temporada, alargando alguas subtramas más de lo necesario o rellenando con crema de mala calidad un pastel que, menos relleno, habría resultado más sabroso.


2ª temporada

En ocasiones, cuando has terminado la primera temporada de una serie, tienes ya ganas de que empiece pronto la segunda y te llevas una decepción o, simplemente, el tiempo transcurrido provoca que cuando llega esta segunda entrega, la serie en sí te da pereza. Me ha ocurrido con Die to me, por ejemplo y con las terceras temporadas de Dark y The Rain, que me han dado pereza. Cuando vi que Netflix había colgado ya la segunda de The Umbrella Academy, me lo pensé un poco ya que, como dije al hablar de la primera, la serie me había dejado entre un buen sabor de boca y un regusto amargo.

Se dice, también, que segundas partes nunca fueron buenas y, esta frase, se debe a que en un tanto por ciento de casos que roza el completo, es así. Sin embargo, la segunda temporada de esta serie sobre una familia de niños adoptados con superpoderes que les causan marginación y arruina sus vidas, es casi mejor que la primera. Y digo casi, porque todavía, siendo muy reciente su visionado, no tengo claro cuál me ha gustado más.

Después del final de la primera, cabía esperar que la continuación siguiera por los mismos derroteros, pero ya empieza distinto, de una forma atractiva: el viaje de Number Five a través del tiempo hace que los siete miembros de la familia queden emplazados en el mismo lugar, en momentos temporales distintos. Unos llegan a Dallas en 1960 y otros en 1963, ninguno sabe qué ha sido de los demás, de forma que intentan rehacer su vida pensando que están solos. La fecha clave es el asesinato de Kennedy el 22 de octubre de 1963, en Dallas.

Lo bueno, lo mejor, de esta segunda temporada de The Umbrella Academy es que la solitud de cada personaje permite ahondar más en sus personalidades, construirlos mejor y darles solidez, de tal manera, salvando quizá el histrionismo de Klaus, que todos y todas tienen su carácter definido y eso dota a la serie de personalidad y evita vacíos. A pesar de la trampa, relativa, sobre Vanya y su amnesia, la relación que se construye a su alrededor con la familia de granjeros a la que va a parar, es un punto fuerte; de la misma manera, la reaparición de The Handler y su refriegas con Five o el desarrollo de Diego y su estancia en el psiquiátrico con la excéntrica Lila (nuevo personaje interpretado por Ritu Arya).

Así que, para aquellas personas que no se convencieron con la primera, recomiendo continuar y ver la segunda, que tiene además el añadido de la paradoja temporal en los dos capítulos finales con Five de protagonista (sin duda, se haya hecho adrede o no, este personaje es la clave de la serie, junto con Vanya) con escenas francamente bien encontradas. Y como dice el chico en un momento de decaída: "el Apocalipsis viaja conmigo".