Tonto, dijo

19.12.2019

[Tonto, dijo, y supieron que acabarían besándose]. Me pregunto si las personas verdaderamente inteligentes se rodean de gente más inteligente todavía para poder sentirse idiotas y querer mejorar, y si las personas verdaderamente idiotas se rodean de gente más idiota para sentirse inteligentes y no tener que mejorar. Luego estaba ese anuncio insultante del "yo no soy tonto" que tuvieron que acabar retirando.

[Tonto, dijo, y se besaron]. La inteligencia tiene muchas definiciones pero la estupidez tiene muchas más. En un capítulo de la serie Growing Pains (Los problemas crecen, de finales de los ochenta y principios de los noventa), el adolescente protagonista tiene que pasar un test de inteligencia como toda su clase y decide responder al azar. El resultado es desastroso y los profesores conciertan una entrevista con los padres del chico. El profesor, cuando les explica el resultado del test de su hijo, como está por debajo de cierto número, lo clasifica no como tonto ni idiota, sino como cretino. Muy poca gente sabe el significado de cretino. Alguien cretino es alguien estúpido o necio, alguien que padece cretinismo. El cretinismo es una enfermedad que se caracteriza por un déficit permanente en el desarrollo físico y psíquico y va acompañada de deformidades del cuerpo y retraso de la inteligencia; es debida a la falta o la destrucción de la glándula tiroides durante la etapa fetal. Hace relativamente poco, protestas de las personas familiares de enfermos del Síndrome de Down consiguieron que se modificara la definición en la RAE para la palabra subnormal, puesto que era peyorativa. No hay nadie más fácil de atacar que aquél que no va a saber defenderse, no hay nada más cobarde que cebarse con quien carece de la posibilidad de estar a tu nivel.

[Tonto, dijo, y después del beso vino otro]. Salvando las enormes distancias, es como cuando un equipo apabulla a otro claramente inferior en su calidad técnica y su capacidad física. Sobre todo si estos equipos son infantiles. Entiendo que hay niños y niñas competitivos y que les gusta marcar goles, pero cuando a la media parte ganas 10 a 0, lo pedagógico es que el entrenador o entrenadora enseñe a su equipo que ya no hace falta seguir a ese ritmo. Es como darte cuenta de que la otra persona está enamorada hasta las trancas y tú no, y continuar como si estuvierais en igualdad de condiciones. No, en ninguno de los tres ejemplos se está en igualdad de condiciones y cualquier desigualdad es una injusticia.

[Tonto, dijo, y después del otro beso se sucedió un abrazo larguísimo]. Sentir lástima por las personas que se encuentran, por ambiente o por genética, en una situación desfavorable es un acto de superioridad. Si sientes lástima y actúas es diferente, pero si solo sientes lástima y miras o apartas la mirada, es un acto de cobardía también. La única forma de salvar posibles injusticias es que todas las partes puedan partir del mismo lugar, por eso, por ejemplo, es tan importante decir la verdad. Si no la dices, estás jugando con ventaja y no dejas que la otra persona pueda elegir con libertad, decidir si quiere seguir jugando. Yo tardé en aprender eso, lo reconozco. Lo aprendí tarde por una banda y también por la otra, por ser el que decía la mentira y al que se la decían. Es posible que el aprendizaje fuera al mismo tiempo, que hasta que no aprendes una cosa no puedas comprender la otra. Sí, estoy bastante seguro. En ocasiones hasta que no te dan a probar tu propia medicina...

[Tonto, dijo, y después de aquel abrazo larguísimo vio todos sus escudos hechos pedazos, intentó reconstruirlos, pero ya no era posible]. El otro día recogí al lado de unos contenedores un pequeño mueble que solo necesité limpiar un poco y ahora queda de maravilla en mi salón. También recogí una planta que parecía agonizar y que ahora, luce espléndida y agradecida, mirándome al otro lado del cristal del balcón. Algunas personas te recogen, te arreglan y sonríen cuando se lo agradeces, y no piden nada más. No han sentido lástima al verte en el suelo, solo te han ayudado a levantarte y te han cuidado hasta que has podido hacerlo de nuevo, como un abrazo reparador.