Vorágine (24x6)

14.09.2018

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Otro cigarrillo, humo adictivo para mis pulmones y ver como la existencia se escurre entre mis dedos, debería ser poeta así me saldrían gratis las drogas y podría estar diciendo gilipolleces todo el día y la gente me chuparía el culo. ¡Qué digo, si no soporto a la gente! Hace una noche perfecta para morirse, joven e ingeniosa como una jodida estrella de rock. Desvaríos mentales, qué entretenidos. Céntrate Alma, que te pierdes. Menos mal que llueve. Me encanta cuando llueve antes de ir al Hell. Puto antro de mala muerte, menos mal que el whisky es bueno para mis entrañas y un mar perfecto para perder la memoria. Me pregunto qué mierda de música pondrán hoy, será más decepcionante que la de ayer, seguro. Panda de cutres. Ay Alma... que podrida esta la vida. Ya he llegado, las luces de neón siguen fundidas, es casi cómico; un infierno sin luces y una puerta negra. Un suspiro mata mis ganas de quemarlo y ver cómo arde, eso sí que sería digno del infierno.

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En fin, voy a entrar, no vaya a ser que venga el diablo con ganas de joder y yo no esté dentro para que me de lo que es mío. Esbozo una sonrisa porque el ambiente está demasiado tranquilo, cuatro o cinco individuos, pero bueno ya se sabe, los hijos de puta llegan más tarde y en manada. Suena "Dirty little girl" de Burn Halo , esta canción siempre me incita a follar como una salvaje , pero de momento me tomaré un chupito largo de Jack Daniels y un tirito , no hay que perder las buenas costumbres .La coca tiene algo que me calma y me vuelve completamente insensible, es como un minúsculo momento de paz antes de la gran tormenta. Charlo un rato con los habituales que están apoyados en la barra, como si estuvieran sosteniendo algo más que sus copas, tienen los ojos vacíos y los bordes de la nariz blancos, a más de uno le hago un gesto sencillo para que se limpien y por supuesto yo hago lo mismo. La imagen por encima de todo, que no se note que somos unos yonquis que nos gusta meternos mierda para olvidar, un poco de decoro, que parezca que estamos más vivos que muertos.

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Somos unos patéticos yonquis que intentan sobrevivir. Cada uno sobrevive cómo puede, si hubiera un método infalible que funcionará en conjunto nos iría mejor pero no es así. La mayoría de los clientes me sacan unos cuantos años pero parecen más mayores debido a sus incontables excesos, es bastante divertido verlos divagar, a más de uno le estampaba la cabeza contra la barra y me quedaba tan a gusto. Debo sonreír. Poner esa sonrisa falsa que hace que mi bilis crezca y me entra un mosqueo considerable. Tengo que aguantar, no puedo permitirme el lujo de perder el trabajo, no sirvo para trabajar de día y tampoco en algo normal, este antro de mala muerte es lo mejor que he encontrado y al menos me pagan bien, supongo que será porque tengo buenas tetas, en fin. Que puto asco. Han llegado los hijos de puta, me doy prisa en llenar las cámaras que se van quedando vacías, no dejan de pedirme cosas, que agobio de gilipollas. ¡JODER! Grito al darme una hostia en el pie con una de las cajas que había dejado en el medio. Me duele un montón. Verás cómo me he partido una uña o algo así, me cago en la puta. Voy cojeando, porque me duelen los dedos y esta panda de mierdas metiéndome prisa, os esperáis coño, que encima tengo que ver vuestras horribles caras, que son feas con ganas. En vez de tanta coca gastaros la pasta en cirugía estética, joder. Necesito otro tiro y un chupito de whisky o mejor un nevadito. Aquí se puede fumar lo que quieras, nos pasamos las prohibiciones por el arco del triunfo y porque mi jefe tiene en nómina a la mitad de los policías. Así es como el mierda de mi jefe hace mucha pasta y a mí me toca hacer de niña tonta delante de él, me deja en paz y me da coca. Le gustan más jóvenes dice, pero no pierde la oportunidad de sobarme el culo cuando quiere, tengo que contenerme y me da mucho asco.

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El antro está lleno, ahora sí que es el Hell en su esplendor, si limpio la barra encuentro nieve fijo. Dan ganas de soltar un "Feliz Navidad, muertos en vida." No lo digo, sólo lo pienso y me hace tanta gracia que me rio de verdad. Un par de los habituales me han invitado a chupitos, la verdad es que cuando creen que pueden follarte te tratan muy bien, les sigo el rollo a unos y a otros, pero no follo desde hace dos días y eso es mucho, al menos para mí. Tengo que desfogarme pero antes debo encontrar el candidato ideal para ello, alguien que no se quede a dormir y que no tengo que volverlo a ver. Intento no follar con los clientes, al menos con los habituales, pero a veces aparece algún espécimen con el que me gusta follar y claro está, termino haciéndolo. De repente las luces empiezan a fallar y nos quedamos a oscuras. Un puto apagón, no me jodas. La gente comienza gritar, se creen que es cosa nuestra. Alguno grito: "Aprovechad para meter mano, cabrones." La idea me resulta excitante pero no me gusta la oscuridad, la odio, hace que me sienta pequeña y débil, pego mi espalda a la maquina registradora mientras cojo el palo que hay debajo. El que me toque o se acerque se lleva la hostia de su vida. No puedo permitir que nos roben. Estoy nerviosa y aprieto más el palo entre mis manos, me angustio, sólo quiero que vuelva la luz de una vez, aprieto tanto los dientes que me duele la mandíbula. Me falta el aire, no puedo. Quiero salir de aquí, pero el miedo me paraliza. Dios, que vuelva la maldita luz, noto como mis ojos se llenan de lágrimas, como mi corazón o lo que queda de él se acelera. Me va a dar un ataque de ansiedad. ¡Joder, joder, joder! Cuando creía que iba a estallar vuelve la luz, respiro aliviada mientras me giro para limpiarme la cara. Algunos sí que han aprovechado para meter mano, se oye un guantazo, empieza una pelea y eso, es problema de los de seguridad, ahora sí, bienvenidos al Hell.

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Guardo el palo en su sitio, intento recuperar la respiración poco a poco. Me agarro a la barra. Suspiro. Casi me da un puto chungo que ni la cocaína, joder. Intento respirar. Tengo que salir a tomar el aire, aquí dentro me estoy ahogando. Encima tengo una puñetera mosca tocando los cojones. Madre mía, tengo que salir. Le digo a mi compañero que me cubra, que voy a fumar. Me pongo la chaqueta, la mosca me sigue, intento en vano matarla, suspiro profundamente y salgo a la calle. "Vencida por una mosca, lo que me faltaba". Al salir, veo a un tipo algo maltrecho y desgarbado. Pobre diablo, éste sí que ha tenido una noche en el infierno pero en el de verdad. Me fijo un poco más en su rostro, un diablo, seguro. El tipo se incorpora e intenta acercarse a mí como puede.

- Hola, perdona... -intenta decir algo más pero balbucea un poco, creo que intenta decirme si sé quién es o algo así.

- Pues no tengo ni puta idea de quién eres -digo mientras me enciendo el pitillo y tomo aire.

- Me llamo Juan.

- Soy Alma y trabajo aquí, en el Hell que por cierto, tú pareces salido del de verdad -me río.

- Estoy teniendo una mala noche, voy hecho trizas. ¿De verdad no sabes quién soy?

- Sí, estás hecho una mierda, Juan. Pero tienes pinta de que no sabes decir que no a algo bueno. ¿Me equivoco? - sonrió tranquilamente, pues ya he visto esos ojos antes, en la barra del bar, ojos de yonquis.

- Desaprovechar lo bueno sería una grosería.

- Ya que llevas un rato mirándome la mano, ¿quieres un tiro? -muevo la bolsa mientras se la enseño y sus ojos parecen dos faroles.

- Uno pequeño, porque me lo ofreces tú.

- Claro, soy generosa. Vaya, me has dejado la grande, un detallazo. Espero que te haya gustado -esnifo la raya que queda, la nariz me pica un poco, pero el subidón es increíble, un trozo de paz.

- Necesito hacer una llamada.

- Dentro tenemos un teléfono, no sé si funciona, si no es así te dejaré mi móvil, entra conmigo -le digo mientras le hago un gesto para que me siga. Al entrar me pego a él, paso mi mano por su brazo y me acerco un poco más para susurrarle:

- El teléfono está ahí, detrás de la columna.

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Miro de reojo a Juan, mientras entro en la barra. Ese tiro me ha afectado un poco, me arde la nariz, como si fuera quemazón y encima esta puta mosca cojones no me deja en paz. Chupito de whisky para el cuerpo. Amargo y fuerte, como me gusta. Miro a mi alrededor, no veo a Juan, pobre diablo, tenía algo de morbo en esa mirada vacía, no dejaba de mirarme, como un lobo hambriento, seguro que hubiéramos terminado follando, cosas que no me vendría nada mal. Me apetece mucho. Pero bueno todavía puede pasar. Todos los perros se saben el camino de vuelta al Hell. Sonrió para mis adentros, me doy cuenta de que hay una chica morena en la barra, algo dudosa, pero con unos labios preciosos. De esos que te dan ganas de morder, que rica. Me acerco a ella, ojos color pantano, me gustan.

- Dime qué te pongo -me fijo en su piel blanca, que hace contraste con sus ojos y su pelo, que criatura más fascinante.

- Un Ballantines con cola.

Le sonrió, mientras me giro, por fin otra aficionada al whisky. Le pongo su copa mientras no dejo de estudiarla, hasta que la puta mosca me distrae, intento matarla de un manotazo, pero se escapa. Cuando vuelvo a mirar la sala, mis ojos buscan a la chica o a Juan, no lo tengo muy claro, supongo que el primero que encuentre y de repente veo a un tío con minifalda, me rio fuerte. Que pintas por dios, no sé si me da más asco o grima o qué cojones. Veo cómo se acerca a la chica y le dice algo, eso ya no me hace ni puta gracia, porque se la ve incómoda. Sigo a lo mío sin perderlos de vista y luchando con la puta mosca. Me cago en todo. Vuelvo a ver esa melena morena, esta vez de espaldas. Me apoyo en la barra, mientras ese tío sigue con su triste espectáculo, la cara de la chica es un poema completo. Le susurro "No, nena, no estas flipando", se gira y me mira con los ojos como platos y me dice: "¿Tú también puedes verlo? Entonces, ¿eso es de verdad?". Su ingenuidad me provoca una sonrisa dulce en el rostro, suspiro levemente. "Sí, y es un espectáculo lamentable" le respondo mientras le acerco la copa y al hacerlo mi mano acaricia sutilmente sus dedos. Es sueva y cálida. Pone cara extraña, como si fuera a decir algo, pero no es capaz, le pega un trago a la copa y se va de la barra. Vaya, con lo bonita que eran las vistas... En fin. Veo que la puñetera mosca se posa en la barra, tengo un tercio en la mano, en un rápido movimiento la aplastó con el culo del tercio. Muerta. A tomar por culo con la mosca.

06:00 - 06:59

Ya es hora de que estos hijos de puta se vayan a casa. "Última ronda" gritó y la gente se queja. No se quieren ir. No los quieren en casa. No me extraña. Me la suda. Quiero que se vayan. Que desaparezcan de mi vista. Dejar de respirar su asqueroso olor. Tampoco quiero seguir viendo sus feas caras de puestos y muertos. El Hell es un antro donde viene la muerte a reírse. Ahora me toca beber a mí. Saco un vaso ancho, le pongo dos hielos y echo el mejor whisky que tenemos. Esto hay que saborearlo. Me encanta amargarlos la fiesta a estos cabrones. Ya no tengo a nadie con quién divertirme, Juan a desaparecido y la morena igual. Qué asco. Me suena el móvil. Es un mail de la revista de ciencia. Sí, me gusta la ciencia. Es un comunicado de la NASA, una noticia de última hora, un jodido descubrimiento: Hay vida extraterrestre inteligente. Lo han observado a través del programa SETI, el cual ha permitido detectar la presencia una civilización en el planeta Kepler-442b, que se encuentra en cuarto lugar de los exoplanetas habitables. Flipante. Vida inteligente en otro planeta. Vida extraterrestre. Que fuerte. Como sean igual que nosotros lo llevamos claro. Pobres idiotas, no se han escondido bien. Los han encontrado. Ahora no los dejarán en paz. Es un descubrimiento de la hostia, pero la pregunta es ¿Será bueno o lo joderemos como siempre? La cagaremos a lo grande, como siempre. Esa facilidad humana tan preciosa. Ya no queda nadie en el Hell, es hora de recoger, hacer caja y cerrar. Eso es lo que voy a hacer. Ya es hora de salir de este sitio, dar un paseo antes de coger el coche y volver sola a casa. Suspiro profundamente. Se acabó, le pego el último y largo trago al vaso antes de ponerme a recoger, que bueno está, joder.

07:00 - 07:59

Por fin he cerrado el maldito antro. Menos mal que no he tenido que echar a patadas a nadie. Suspiro. Busco en los bolsillos de mi chaqueta el paquete de tabaco. Quiero un cigarrillo. Por fin en uno de mis bolsillos encuentro el paquete. Saco un cigarro y me lo enciendo. Una calada profunda, directa al pecho y alquitrán barato para los pulmones. Vuelvo a suspirar. Esta amaneciendo poco a poco, me falta algo, siempre me falta algo. De repente empieza a sonar mi móvil, es Eva, una amiga mía, bueno una, la única que me queda.

- ¿Qué te pasa, loca?

- Alma, que fuerte, tía. ¡Qué fuerte!

- ¿Pero qué coño pasa, tía?

- Está saliendo en la televisión una nueva secta. Se llama el Nuevo Sol.

- Otros putos nazis camuflados, fijo.

- ¡No, tía! Están con eso que han descubierto de la vida extraterrestre, que quieren organizar un viaje a través de un agujero dimensional.

- No me jodas. ¿Pero están locos o qué? Eso no se puede hacer así como así.

- Espera que hay más. Van con unas túnicas de color granate, largas, botas negras, llevan un collar con un Sol colgando y siguen a su líder, al que llaman Haz de Luz...

- Puta panda de locos, seguro que sólo quieren sacarle dinero a la gente.

- Tía pues a mí me acojonan.

- No te preocupes, no te va a pasar nada. Oye, tengo que dejarte, tengo ganas de llegar a casa y dormir, que ya he cerrado el antro.

- Vale, avísame cuando llegues a casa, por favor, no hagas que me preocupe.

- Sí, mamá.

- Hija puta eres. Adiós cabrona insoportable.

- Adiós mami.

Cuelgo y me pongo a pensar en esos gilipollas, puta panda de subnormales. ¿En serio se piensan que pueden hacer ese viaje? Madre mía... Y luego la loca soy yo, manda huevos. Si son más inteligentes que nosotros deberían matarnos. Así se librarían de la raza humana. En vez de subirme al coche decido dar una vuelta, necesito despejarme. Respirar aire contaminado pero respirar al fin y al cabo. El amanecer es bonito, me pongo a andar un paso sobre el otro, las farolas aún siguen encendidas y yo me dedico a hacer de equilibrista con los bordillos, que absurdo, pasa algo curioso cuando quiero escapar de mí, todo se hace pequeño, todo y es una putada muy gorda. Seguiré andando hasta que me canse y decida irme a casa. Total, nadie me espera.

08:00 - 08:59

Me gusta caminar. Todo parece menos mierda cuando doy un paseo. Siento como si pesara menos. Como si pudiera hacer cualquier cosa que me proponga. Pero esa sensación sólo dura unos instantes. Duele cuando se va. Todo se va. Suele alejarse, como un pájaro y no volver. Quién tuviera alas para irse también, lejos, muy lejos y desaparecer. Eso es lo que me gustaría y ver arder el mundo también. Lástima que no pueda hacerlo, con lo que me gustaría. Sigo con mi paseo, con mi vacío existencial palpitando con fuerza, no me queda coca y solo tengo tabaco, mierda. Tendrá que valer. Al encender otro cigarrillo, miro al suelo, hay un papel arrugado, normalmente pasaría de ello pero algo dentro de mí, me dice que lo mire. Lo recojo del suelo y lo abro con cuidado,al abrirlo veo una serie de números : Φ =1,61803398874988. Flipo. ¿Qué cojones es esto? ¿Qué significa? ¿Qué está pasando aquí? Joder. Esto se le tiene que haber caído a alguien. De alguien tiene que ser este papel. Y me acuerdo de Eva y la conversación sobre los putos locos esos, los del Nuevo Sol. No sé por qué ha venido eso a mi cabeza ahora. Me estoy trastornando. Quiero saber más. Saco el móvil y escribo el número tal cual. Según Internet es el número áureo. Es un número algebraico irracional, que posee muchas propiedades interesantes y que fue descubierto en la antigüedad, no como una expresión aritmética, sino como relación o proporción entre dos segmentos de una recta, es decir, una construcción geometría... Bendito Internet que lo sabes todo. Es decir: puede ser un mensaje cifrado, podría descifrarlo, averiguar dónde lleva, tal vez si encuentre algo. Madre mía... estoy loca. Trasteo con los números, alternándolos, los retuerzo, los giro, los pongo en partes, separando por grupos, de dos, de tres y encuentro por pura casualidad o por mi jodida mente enferma una similitud que conozco y encima la tengo cerca. Es una nave que supuestamente lleva tiempo abandonada, está en la otra punta del polígono. No sé, tal vez me estoy creando una paranoia por la coca que llevo encima. ¿Y si de verdad toda esta mierda tiene que ver con esa gente? ¿Y si sólo soy una demente en medio de un polígono haciendo el gilipollas? ¿Qué pierdo por echar un vistazo? No pierdo nada, sólo mi tiempo, así que... Voy corriendo al coche, conduzco en la dirección que creo que es, joder, todas las malditas calles iguales. Reduzco la velocidad, voy fijándome en los números de las calles, de cada puñetera calle. No conozco tan bien como yo creía esta zona del polígono. Cuando estoy a punto de abandonar, de irme a casa, de ducharme, dormir y de que le den por culo a todo, miro la última calle. Es está, no me lo puedo creer, la he encontrado. No doy crédito. He acertado, joder. Noto como me acelero, como me han subido las pulsaciones, como oigo mi corazón en la cabeza, es como si estuviera a punto de darme un ataque. Me agobio, tengo que salir del coche, pero antes lo dejo dos calles más abajo por si acaso, que no lo vean, si es que hay alguien que pueda verlo. Salgo del coche y me dirijo a la nave, que está al fondo. Veamos si he acertado o no.

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Según me voy acercando a la nave, tengo el pulso más acelerado, pero estoy jodidamente intrigada, veo gente con túnicas granates, unos colgantes con forma de sol, botas negras, pero también veo gente con ropa informal, como yo más o menos y niños. NIÑOS ¡JODER! Esta puta gente está loca. ¿Qué coño hacen aquí con niños? Están entrando en la nave, todos, como un rebaño al matadero. Me dirijo a dos contenedores enormes, de esos en gris feo con ruedas, que tengo a unos diez metros, me quedo ahí escondida pero observando. Hay mucha gente, esto tiene pinta de secta. Me está faltando el aire, no sé si es adrenalina o pánico, pero joder, estoy temblando. Sigo observando cómo entra la gente, madre mía, son demasiados. Cuando están todos dentro cierran las puertas. Huele a secta de lejos. Putos chiflados. ¿Qué estarán haciendo ahí dentro? Tengo que averiguarlo. Espero un par de minutos para asegurarme de que no hay nadie. Me acerco corriendo a la enorme nave, me meto por uno de los laterales, estas naves suelen tener ventanas al final, espero encontrar alguna y poder mirar que pasa dentro. Cuando casi pierdo la esperanza de encontrar la puñetera ventana y me estoy empezando a cabrear. ¿Y sí entro por la puerta y fuera? Y digo eso de "¿Llego tarde panda de locos con túnicas que parecéis polos rancios?". Encuentro la ventana casi al final de la nave, esta alta, como a dos metros y medio. ¿Cómo voy a subir? Me cago en la puta, está muy alto. Podría ir a por uno de esos contenedores, traerlo hasta aquí, subir y mirarlo. Voy corriendo otra vez hasta los contenedores, no estoy acostumbrada a correr tanto y empiezo a toser, como una octogenaria, me agacho del dolor que me ha entrado, empiezan a salir mocos, algo de sangre y flemas... Madre mía, que asco y eso que es todo mío. Lo que daría por un poco de agua, joder. Cuando me vuelvo a poner erguida, tengo un gorila enorme con esa espantosa túnica. Me quedo pálida mientras le miro directamente, unos ojos color café, intenso y penetrante. Me pregunta que si estoy bien y me ofrece una botella de agua, prácticamente se la quito de las manos y me la bebo entera del tirón. "Ven, vamos dentro, no puedes estar aquí fuera". Tiene esa voz de locutor de radio antigua, esa voz tiene algo que me tranquiliza y, mientras pasa su brazo por mis hombros, me pega a él y me lleva hasta la nave. Tengo más curiosidad que miedo, pero hay algo dentro de mí que dice que debo huir lo más rápido posible, pero como siempre no le hago ni puto caso. Necesito ver que pasa ahí dentro. Da unos cuantos golpes en la puerta como si fuera una señal secreta y nos abren. Dentro hay como mínimo tres mil personas o así, dirijo mi atención aún tío que debe medir dos metros, calvo, con la piel morena, parece bastante fuerte y lleva una túnica color amarillo-anaranjado. Vamos que parece una puta naranja fea. Tiene pinta de ser el líder, no puedo dejar de mirarle y me ha visto, su forma de mirarme hace que un escalofrío profundo me recorra la espalda, mientras el tío este no deja de apretarme contra él. Quiero saber de qué va toda esta parafernalia.

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El tío que parece una naranja fea, no para de hablar del número áureo 1,6180339887, que todo tienes conexión, que no sé qué y no se cuentos. Un lavadero de cabeza, de manual. El tío que me está agarrando está sudando como un cerdo, "Haz de luz es quien está hablando, es nuestro líder." Madre mía... Que ya tienen un líder y todo. Hay que joderse, puta panda de locos. ¿Este tío se piensa que soy de los suyos? ¿O que quiero ser de los suyos? Ni de coña, bastante tengo ya con mis problemas como para pertenecer a esta gente. No, no, no y no. Tengo que salir de aquí, paso de toda esta mierda. Me quito el brazo del tío este de encima, se queda fijo mirándome y yo le miro con cara de pocos amigos.

- Como se te ocurra ponerme la mano encima otra vez, te piso las pelotas.

Sólo asiente, sin decir nada y se mete entre la gente, parece ser que al llevar esa túnicas de los cojones le abren paso, como si fuera divinos o algo. Menuda gilipollez, me giro y observo que en la puerta no hay nadie vigilando. Me parece extraño, muy extraño, pero no tengo tiempo, ni quiero quedarme más aquí, mientras el que parece una naranja fea sigue hablando, menudo ego tiene el tío, joder. No me lo pienso dos veces, abro la puerta, mi pulso se acelera, me cuesta respirar, pero no, tengo que irme y salgo corriendo hasta el coche. Me meto dentro del coche, antes de buscar las llaves intento centrarme y tranquilizarme. No tengo coca, mierda. No tengo whisky, me cago en todo. No tengo nada para relajarme, arranco el coche, tengo que salir de aquí e irme a casa. Cuando voy conduciendo por la carretera veo en uno de los puentes una pancarta en la que hay un sol enorme como el medallón que llevaba esta panda de locos. No me lo puedo creer, ¿Pero cuantos seguidores tiene esta gente? Joder. Estoy llegando a casa y sigo viendo esos soles dibujados por todas partes. Como si me estuviera volviendo paranoica y encima no encuentro aparcamiento. Me está entrando una mala hostia del copón. Mierda de barrio, he dado tantas vueltas que ya no sé ni qué hora es, ni dónde estoy ni hostias, quiero irme a dormir y olvidarme de todo. Quiero mi cama, mi almohada, mi manta y no levantarme hasta las ocho de la tarde por los menos. Que le jodan al mundo, que estoy cansada y harta. Por fin he encontrado un sitio, bastante lejos de casa pero bueno, daré un paseo, me vendrá bien. Saco las gafas de sol de mi bolso, me molesta mucho a estas horas, me molesta más que a los demás por el hecho de tener los ojos claros. Sigo andando por las calles, cuando llega a mi nariz un olor a dulce como a bollos recién hechos. ¡Joder, que hambre! El olor viene de una cafetería, un café y un bollo a estas horas estaría muy bien. Decido entrar, es una cafetería acogedora, pequeña y con cierta calidez, me gusta. Cuando se acerca la camarera, una mujer de unos treinta años más o menos, entrada en carnes, el pelo largo, castaño, los ojos color miel y una sonrisa muy ensayada. Le digo que quiero un bollo de crema y un café con leche muy caliente. Me pone esa sonrisa forzada y se va a por ello y a escupirme en el café, me imagino. Me fijo en la televisión cuando oigo "número áureo", están hablando de los alucinados estos, no me lo puedo creer, están explicando de qué va la secta, animando a la gente a unirse a ellos, hablando del Haz de luz... Madre mía ¿Cuánto bombo le van a dar a esta gente? Alucino. ¿Qué coño le pasa al mundo? ¿En serio está el mundo tan mal? ¿Cómo pueden creerse eso? El golpe que da en la mesa con el café hace que me deje mis pensamientos y vuelva a la tierra. Le doy las gracias y me quedo mirando el café y el bollo. Acaricio la taza con las manos, está caliente y huele muy bien. Eso me encanta.

11:00 - 11:59

Me bebo el café despacio, disfrutándolo mientras saboreo el bollo. Me he dado cuenta de que en esta cafetería hay muchos espejos, tengo la sensación de que me están mirando, no sé, algo raro. Un escalofrío me recorre el cuerpo... Nada, serán tonterías mías. Pago el café, el bollo y me voy. Todavía me queda un cigarrillo, me lo enciendo y disfruta de la nicotina y el alquitrán directos a mis negros pulmones, me pongo las gafas, no soporto tanta luz. Hay un sol dibujado en la acera de enfrente, es incluso bonito el puto lavadero de cabeza, si ahora me encuentro a alguien que esa túnica de polo rancio, me descojono aquí mismo. Mientras voy andando, miro escaparates de tiendas cerradas, siento como si me vigilarán, como si alguien o algo no me quitara los ojos de encima. No sé, es una sensación extraña. Observo mi reflejo en el espejo de una tienda. Que pintas tengo, mis ojeras parecen dos surcos en la tierra, estoy muy pálida, estoy cansada y harta. De repente mi reflejo me sonríe, "No vayas a casa". Me quedo paralizada, tengo los pelos de punta. ¿De dónde coño sale esa voz? ¿Quién me está hablando? "Soy yo y tú, pero tú no vayas a casa". Estoy temblando, el cigarrillo se cae de mis manos, no me agacho ni a recogerlo, no sé qué pensar ahora mismo, ni cómo pensar, tiene que ser la cocaína. Estoy alucinando. Sigo andando por la calle, mientras mis manos aprietan con fuerza las tiras del bolso, pero ella, es decir yo, me sigue por cristales, sonriendo, la muy hija de puta. "No puedes escapar de mí, ni de ellos". Esas palabras resuenan en mi cabeza. ¿Quiénes son ellos? ¿Por qué no puedo ir a casa? ¿Qué coño significa todo esto? "Ellos saben quién eres, están en tu casa, esperándote, vienen a por ti, querida. No puedes escapar de Nuevo Sol al igual que no puedes escapar de mí". ¡CALLATE DE UNA PUTA VEZ! Grito en plena calle y la poca gente que hay se me queda mirando, como si estuviera loca pero no lo estoy, joder. No tanto. Necesito coca o un whisky doble o algo para escapar de esto. Si no puedo ir a casa, si hago caso a esa voz, si la hago caso a ella... ¿Dónde voy a ir? Otro puto sol en otra calle, es como si me estuvieran guiando a algún sitio. Solo falta que aparezcan el número áureo por algún lado también, para hacer la gracia completa. "No voy a irme y ellos te encontrarán, querida. No hay escapatoria, no puedes salir de esta". Hija de puta. Déjame en paz, si no vas a ayudarme, será mejor que estés en el más absoluto silencio, joder. No me dejas pensar con claridad, si es que la tengo. Necesito un whisky, el alcohol me ayuda a relajarme y centrarme. Tengo que encontrar un bar, el que sea, da igual. "Ni aunque te bebas una botella entera o dos o tres, esto no cambiará, querida. Estas jodida". Nada, que está zorra no se calla.

12:00 - 12:59

Llevo un rato sin verla. Parece que ha dejado de seguirme, menos mal. Qué angustia, joder. Me estoy volviendo loca, tengo que dejar la cocaína y todas las demás drogas. ¿Qué me está pasando? Me siento en un banco, necesito pensar con claridad, si es que la tengo. Mi mente se va a Juan y a la chica preciosa, tendría que haber follado con alguno de ellos o con los dos, me habría venido bien para desestresarme. Echo de menos los orgasmos. La sensación de no saber quién eres y qué no me importe. "Céntrate Alma, coño". ¿Qué les pasa a los polos rancios? ¿Cómo han organizado semejante secta en tan poco tiempo? Supongo que sólo quieren dinero como todos los estafadores, pero estos se lo toman muy en serio. No sé cómo la gente puede creerlos, de verdad que no lo sé. Están peor que yo y eso qué soy una yonqui, joder. Pero ¿Por qué esa imagen no quiere que vaya a casa? ¿Por qué me ha dicho que ellos vendrán a por mí? Ni que yo fuera tan importante para ellos. Tienen todo montado, no me necesitan, no soy una piedra angular, ni quiero. Empieza a dolerme el pie otra vez, de la hostia que me di contra la caja, supongo que al parar se ha enfriado. Mierda. Me quito la bota y el calcetín. Tengo el pie hinchado y morado, me cago en la puta. Paso la mano por la hinchazón, aprieto los dientes, duele de cojones. Debería ponerme algo frío o pedir ayuda. Pero qué digo, soy demasiado orgullosa para pedir ayuda y así me va. Tomo aire y empiezo a reírme de mi misma. Si hubiera follado con Juan ahora mismo estaría en mi cama, en mi casa y estaría tranquila. "Quieres hacer el puto favor de centrarte", me reprocho a mi misma. Vuelvo a ponerme el calcetín y la bota, tengo que volver a casa, tengo que dormir. Empiezo a caminar, despacio, ya que el pie me está matando, que suerte más bonita la mía. Hay más soles pintados por las calles, alguno parece bastante reciente. Cuando estoy a dos calles de mi casa, veo un polo rancio, ¿será él quien los está pintado? Tengo la imperiosa necesidad de seguirle, de averiguar dónde va, tal vez, me lleve a un escondite o algo así. Ya verás cómo la lío por hacer caso a mí instinto. Comienzo a seguirle, a una distancia prudente, sin que se dé cuenta, como si fuera una espía. El pie me está molestando mucho y no puedo andar deprisa, puedo perderle si mantengo tanta distancia, debo acercarme más a él, pero puede descubrí que le sigo, salir corriendo y eso so que sería una putada porque perdería mi única pista. ¡Joder!

13:00 - 13:59

Llevo un buen rato siguiendo al polo rancio esté y me estoy cansando. ¿Dónde coño irá? Se ha metido en una especie de laberinto de calles, son estrechas, antiguas, llenas de ventanas y puertas por todas partes, como si fuera el casco viejo de una ciudad. Se para en una puerta, me oculto tras una esquina, lo dicho: soy mejor espía que 007, aunque imagino que a él no le molesta un golpe en el pie como a mí. La puerta se abre, como si alguien desde dentro la hubiera abierto, supongo que es un punto de encuentro o alcohólicos anónimos. Me entra la risa floja. Tal vez debería llamar a la puerta, tal vez me dejen pasar y pueda ver que hay dentro, pero ¿y si no soy bienvenida y me hacen cualquier cosa? ¿Y sí directamente no me abren y me quedo mirando la puerta como una gilipollas? Debería irme a casa y dormir, estoy agotada y el pie no me deja de doler. Dudo sobre que hacer un buen rato, tengo que descansar, no estoy bien, no me queda cocaína ni nada para reanimarme. Lo dicho, me voy a casa, cuando estoy dispuesta a irme, la puerta se vuelva a abrir y salen seis polos rancios, ¡Seis! Joder... Anda que si llego a llamar, nada, me voy a casa, que los den por culo. Voy caminando como puedo, parece que a cada paso que doy el pie se calienta y duele menos, así que aprovecho para acelerar y llegar antes a casa. No puedo con mi alma, si es que la tengo, quiero una ducha caliente y meterme en la cama, no quiero saber nada del mundo por hoy he tenido suficiente. Entro, pensaba que no llegaba nunca, menos mal. Me desnudo en medio del pasillo, lo mejor de vivir sola es que puedes estar en pelotas cuando quieras, voy al salón y pongo la televisión, siguen hablando de la secta de los polos rancios. Esto parece un fenómeno mundial, joder. Que coñazo, la reportera sigue informando, algo así como que ha tenido la oportunidad de hablar con uno de los portavoces de la secta. Debe informar de una exclusiva: "Según nos han revelado el número áureo es la fórmula matemática con la cual podemos establecer un agujero de gusano. Un agujero de gusano consiste esencialmente en un atajo a través del espacio y el tiempo. Dicho agujero se puede establecer entre la Tierra y Keppler 442b. Lo que quieren es viajar allí para formar una nueva humanidad mejorada...". La reportera sigue hablando o al menos la veo moviendo los labios, pero no entiendo bien lo que dice porque estoy en shock por la noticia, no sé cómo encajar todo esto, ni que pensar, así que voy a darme una ducha, estoy muy saturada y necesito con urgencia relajarme para pensar en serio. Putos palos rancios, están muy locos.

14:00 - 14:59

Una ducha caliente, gotas resbalando por mi cuerpo, resulta excitante. Que todo lo malo, lo raro y lo extraño se vaya por el sumidero. Me acaricio el pecho con suavidad, mientras me apoyo en los azulejos, están fríos, me encanta el frío. Sigo acariciándome, el vientre, la cintura, el coño y el clítoris. Esto me hace falta, necesito un buen orgasmo, de esos que te hacen olvidar y casi ser feliz, sigo acariciándome con más intensidad, más fuerza y ganas, hasta que me corro a gusto. ¡Joder, que falta me hacía! Me pongo la toalla antes de salir de la ducha, me miro al espejo y me sonrió. Esa sonrisa triste y cómplice. Tengo más ojeras que anoche, negras como dos cuervos tumbados en la nieve. Tengo cara de estar enferma, cansada o harta. Que falta me hace algo de buena suerte o algo que me ilusione lo suficiente como para creer en ello. Que malo es esto de hacerse mayor y darse cuenta de lo realmente solos que estamos. He cogido una cerveza de la nevera, el elixir de los dioses o de los condenados al infierno y ahora estoy tirada en el sofá, siguen las noticias con los del Nuevo Sol, que pesados son. Según dicen los políticos y las grandes instituciones están completamente en contra de la función de Nuevo Sol. ¿Pero qué cojones es esto? ¿Están tomando en serio a esta gente? No me lo puedo creer. Todo está yendo muy deprisa o al menos esa es mi impresión. Todo el mundo se está volviendo loco. Esto es una secta. ¿Es qué no se dan cuenta? Los putos polos rancios, no tiene pinta de que esto vaya a parar, es más va a peor cada vez. Supongo que todo esto tiene que ver con el número áureo, algún significado debe tener, alguna fórmula o algo parecido. ¿Estoy desvariando? ¿Me está afectando el show de esta gente? Podría considerarse algo enfermizo, le doy el último trago a la cerveza. Quiero cocaína. La necesito. La anhelo. Quiero no pensar pero mi mente no me deja en paz. Estoy demasiado cansada para esto. Exhausta diría yo. No puedo más. Tengo que dormir y evadirme. Me voy a la cama, me tumbo bajo arriba, me duele el cuerpo y el alma que no tengo. Puñeteros polos rancios, bostezo. Que os jodan, dormiré un par de horas o todo el día, no tengo nada mejor que hacer o no tengo a nadie, que eso también cuenta. Qué asco de vida tengo, mejor cerrar los ojos y desaparecer.

15:00 - 15:59

Me pesan los ojos, necesito dormir y ya no puedo más. Haz lo que tengas que hacer Morfeo, y déjame.

16:00 - 16:59

Abro los ojos poco a poco, miro de reojo el despertador de mi única mesita de noche, son las 16:00, que jodidamente bien he dormido, hacía tiempo que no descansaba así. Me desperezo, mientras me levanto de la cama, tengo un hambre atroz, creo que todavía tengo para hacerme un par de sándwiches y chocolate. Mi nevera confirma que es así, que tengo lo que deseo y cerveza, lo preparo casi con cariño, hasta me esfuerzo como si fuera para otra persona. Lo llevo hasta el salón para dejarlo en la mesa, antes de ponerme a devorarlo como una fiera hambrienta, le doy un trago largo a la cerveza, que está deliciosa. Enciendo la televisión, siguen con los polos rancios, que están en pleno auge, los gobiernos no saben qué hacer con ellos. Creo que mi sándwich está mucho mejor que este mundo, joder, está muy bueno o yo tengo mucha hambre o las dos cosas. Casi me ahogo por comer con tanta ansia. Siguen hablando del Nuevo Sol, de que es posible que hagan una intervención militar o algo parecido, como lo que le enviarías a la mafia de Al Capone o al mismísimo Padrino. Le doy otro trago a la cerveza y la dejo tiritando. Sigo alucinando con la incompetencia de los políticos, al menos ahora sabemos que son todos unos ineptos. Según dice la asustada reportera se está preparando un ritual para abrir el agujero de gusano, en una nave industrial, sale la imagen de dicha nave. ¡Joder! Es la misma en la que estuve anoche. La madre que los parió. ¿Cómo van a hacer un agujero de gusano ahí dentro? No puede ser, no, es imposible. ¿En qué cojones está pensando esta gente? ¿Y si no funciona? ¿Y si funciona de verdad y está puta panda de locos tienen razón? Pueden cambiar el mundo en un momento. "Deja de pensar gilipolleces, Alma." me reprocha mi mente, tiene razón, esto no puede ser verdad. Son una secta, te limpian el cerebro, no puedes ser cierto lo que dicen, sólo quieren manipular a la gente, su dinero y poder. Tengo que ir al polígono otra vez, a esa puñetera nave y ver por mi misma que lo que dicen no tiene ni pies ni cabeza. No pienso quedarme aquí para que me lo cuenten, necesito verlo y eso es lo que voy a hacer. Salgo casi corriendo del salón a mi habitación, abro el armario, me pongo los primeros vaqueros que veo, mi camiseta de Disturbed, la chupa de cuero y las deportivas. Voy al baño, me lavo la cara, los dientes y me hago una coleta. Agarro el bolso, abro la puerta y salgo corriendo escalera abajo. Tengo que saber que están haciendo estos polos rancios, tengo que verlo, tengo que saber, me puede la curiosidad.

17:00 - 17:59

En la calle, por ir con tantas prisas, casi me choco con una señora mayor, qué amable la mujer, me ha llamado de todo menos bonita y luego dicen que los jóvenes no tenemos educación. Hay que joderse. La verdad es que las calles están muy tranquilas, la gente no parece que tenga pánico o terror por las noticias. ¿Será que la única loca que va en busca de los polos rancios soy yo? "Sí, loca de los cojones, eres la única que se quiere meter en la boca del lobo", me reprocha mi mente. ¡Tan maja como siempre! Estoy contando más soles que antes y eso que he pasado por las mismas calles, qué extraño. Quizás iba demasiado despistada y no me he dado cuenta antes. Puede ser, he contado ocho, tal vez sirva para algo o definitivamente estoy paranoica. Mientras mis desvaríos mentales siguen me subo al coche. Conducir ahora con el sol de cara, que gran idea, joder. "Eres una lumbreras." Mi mente tocándome mal el coño, como siempre. Tardaré poco en llegar al puñetero polígono, lo bueno de un sábado a estas horas es que apenas hay tráfico, pero el sol me molesta mucho. Necesito algo de rock para relajarme, suena AC/DC en esta tartana que tengo por coche. Al ritmo de Highway to Hell voy hacía la nave industrial, un tema muy apropiado, a veces parezco inteligente o tengo una suerte que no me creo ni yo. Pero bueno, conduzco por inercia, la música hace que me evada y deje de pensar en los polos rancios, en los agujeros de gusano, en toda esta parafernalia inaguantable... Y cuando quiero darme cuenta estoy en el polígono, en la misma calle donde estaba la noche anterior, joder. Salgo del coche pero por alguna extraña razón me siento rara, me falla la vista, lo veo todo doble como si estuviera borracha, no puedo concentrarme, me arde la cabeza, me duele el estómago, mis piernas están temblando, me apoyo en el coche, es como si me hundiera, todo está girando a mi alrededor, siento como si me estuviera apagando. Me desmayo. Siento como si me elevará, como si flotara en el aire, es la misma sensación que la primera vez que me metí un tiro de coca o el primer orgasmo que tuve, pero siento como si algo me apretara por debajo de las axilas y el los tobillos, es tacto, son manos sudorosas, son ellas las que me agarran y me alzan. Mi cuerpo me pesa demasiado como para moverlo, no puedo abrir la boca, ni emitir ningún sonido, intento abrir mis párpados pero parecen dos losas. ¿Qué está pasando? ¿A dónde me llevan? "Deberíamos estar en casa, todo esto por tu puta cabeza", no puedo contestar ese reproche de mi mente. Pero sí que oigo como murmullos, de personas que están hablando, no sé de qué pero los oigo, imagino que son los polos rancios, al final sí que han venido a buscarme como dijo esa extraña imagen de mi misma. Han dejado de moverme, pero sigo notando presión en mi cuerpo, me tienen agarrada, siguen con sus murmullos y mi rabia interna quiere molerlos a palos.

- Dinos tu número -oigo perfectamente esa voz, intento abrir la boca, no puedo-. Dinos tu número -parece algo molesto por mi silencio, vuelvo a intentar abrir la boca, balbuceo como un bebé-. ¡Dinos tu número! -suena tajante y cabreado, vuelvo a intentarlo por tercera vez y un hilo de voz sale de mi boca.

- Ocho, ocho, ocho...

Al decirlo noto como mi cuerpo va respondiendo, como mi ojos poco a poco puedo abrirlos y ver dos bultos con túnicas, son ellos, son los polos rancios. Veo como me meten en la nave, como me llevan como si fuera una muñeca, no tengo fuerzas para escapar, ni siquiera sé si puedo andar. Un miedo muy real a la muerte me recorre el cuerpo, como un escalofrío, joder. ¿Qué van hacer? ¿Qué pretenden con esto? ¿Por qué me necesitan? Me meten en una especie de tubo, no sé bien cómo explicarlo porque la luz me ciega, no debería estar aquí. Porqué cojones he tenido que venir. ¡Joder soy una maldita gilipollas!

18:00 - 18:59

"Mira que te lo he dicho. Que deberíamos estar en casa, pero tú como siempre, ni puto caso, porque te crees la más lista, porque crees que tu suerte es infinita o vete tú a saber que mierda te crees, cuando sólo eres una absoluta gilipollas", protesta mi mente y con razón. El resplandor de la luz ya no me hace tanto daño a la vista, puedo ver. Estoy en una especie de tubo y junto a mí hay más gente, está Juan dando cabezazos contra dicho tubo, la chica preciosa y el tío raro de la falda. Como si nos hubieran cogido a todos anoche. También veo a los palos rancios y al Haz de Luz, que con esa calva y esa indumentaria perfectamente podría ser un puto nazi. ¿Qué van a hacer con nosotros metidos aquí dentro? Quiero salir de este tubo, pero no me siento con fuerzas, no soy capaz de agitar mis brazos, ni siquiera puedo gritar. ¿Qué cojones me han hecho? Pero lo que sí que siento es toda la rabia y la mala hostia que tengo por dentro, es fuego y me estoy quemando. Como salga de aquí, voy a romperles la cara a estos imbéciles. Quiero salir, no soporto los espacios pequeños, me pasa lo mismo que con la oscuridad. ¡Quiero salir de aquí, joder! Siento frío y calor a la vez, me cuesta respirar. Intento como puedo contenerme y relajarme, no quiero un ataque de ansiedad ahora no, no. Tengo que salir y la única forma de salir es siendo inteligente. Me fijo más en todo lo que me rodea, me fijo en Juan, no parece ni la sombra del mismo tipo que vi, no sé, está raro, como si fuera otra persona. La chica preciosa parece nerviosa, frustrada, asustada y desesperada, tal vez yo también estoy dando la misma imagen que ella. Seguro a todos ellos al igual que a mí los han metido aquí en contra de su voluntad. ¿No será que quieren abrir el agujero de gusano con nosotros? ¿Tan necesarios y especiales somos? "Pues no ves que sí, jodida idiota. Os están utilizando para ello, sois las llaves, el medio u como quieras decirlo", mi mente tan oportuna para variar. Pero tiene razón, en el centro se está formando una especie de agujero, los polos rancios están súper contentos como si fuera una celebración pero el calvo no parece contento. Sigo observando el agujero, hay algo que no va bien, la fuerza del agujero de gusano está haciendo que los tubos vibren como si se sintieran atraídos, el agujero está empezando a tragarse cosas y a crecer. Los polos rancios han cambiado sus sonrisas por el pánico y el miedo, intentan huir, pero el agujero los está atrayendo. No para de crecer, el cabrón. No podemos salir de estos tubos, si no los abren o nos liberan seguramente moriremos aquí. Vamos a morir absorbidos por un agujero de gusano, un buen epitafio, el mejor que han leído nunca.

19:00 - 19:59

¡Joder! El agujero de gusano está creciendo cada vez más y su fuerza de atracción se lo está tragando todo. Mierda, voy a morir aquí. No quiero. Me estoy ahogando. Los tubos están temblando y vibrando, como en una sacudida continua. Tengo miedo, mucho miedo. Empezaría diciendo una serie de cosas que no he hecho, rezar, por ejemplo, pero la más importante de todas es esta: No quiero morir aquí, joder. Los polos rancios han huido y los muy cabrones nos han dejado aquí encerrados, sin la posibilidad de salir, sin ninguna esperanza. ¡Hijos de puta! Lo que daría por estar en casa desnuda o en mi sofá con una cerveza fresquita o en mi cama comiendo chocolate. ¿Por qué habré sido tan idiota para volver aquí? ¿Por qué? "Porque eres una gilipollas, por eso" esta vez tengo que darle la razón. El agujero sigue expandiéndose, prácticamente está dejando la habitación vacía excepto por los tubos. No tiene pinta de que vaya a parar o a desvanecerse. Tengo que salir. Quiero salir. Mi cuerpo está volviendo en sí poco a poco, ya puedo levantarme las manos y golpear en el cristal, un puñetazo, dos, tres, cuatro... No sirve. Está mierda no se rompe. Si salgo de esta, juro que como vea un polo rancio le doy de hostias. ¿Qué puedo hacer? ¿Cómo puedo abrir esto? Los tubos siguen vibrando, tal vez con las sacudidas los tubos se rompan, dándole un número determinado de golpes, puedo intentarlo. De todas formas no tengo otra alternativa. Ojalá tuviera algo contundente con lo que romper esta mierda. Volveré a intentarlo, un puñetazo, dos, tres, cuatro... Nada, no se rompe. Mierda. ¿De qué material hacen estos tubos?

"Pero dale con ganas, así no lo vas a romper nunca, coño." Cállate, cojones. Siento como mi rabia aletargada se despierta y me va quemando, vuelvo a intentarlo otra vez. Un puñetazo, dos, tres, cuatro... Nada. Grito todo lo fuerte que puedo y le doy puñetazos al cristal en pleno ataque de ira, tengo los ojos empañados, las lágrimas recorren mis mejillas.

¡QUIERO SALIR! ¡QUIERO SALIR!

Nada... Sigo encerrada en este tubo que será mi ataúd. Miro a la chica preciosa y a Juan, voy a morir rodeada de desconocidos. Una idea genial, sin duda. Cierro los ojos e intento imaginarnos a los tres tomándonos cervezas en el bar, charlando, riéndonos y despreocupados. Es una buena imagen, me encantaría estar en el Hell y que los polos rancios, el agujero negro y todo lo demás sólo fuera una horrible pesadilla. Quiero salir de aquí y volver a mi vida, aunque sea una mierda pero es mía. Abro los ojos de nuevo, el agujero sigue creciendo y tragando... No hay esperanza, no hay luz, no hay salida.

20:00 - 20:59

No están. Se han ido y yo me he quedado aquí, sola y atrapada. Juan a desaparecido con una tía o al menos eso creo y la chica preciosa también. "Tenemos que salir de aquí, haz algo idiota, no puedes dejar que esta sea nuestra tumba. Venga. Piensa, joder." No se puede estar callada. Voy a salir de aquí. Tengo que salir. Necesito salir. El tubo empieza a vibrar por culpa de la fuerza que desprende el agujero negro. Se está agrietando, tal vez sí le vuelvo a dar unos puñetazos se rompa del todo. Uno, dos, tres puñetazos y... Se rompe, por fin, está roto, joder. Qué bien, no me lo puedo creer, casi lloro de la emoción y todo. "Antes de perderte en tus mierdas de desvaríos mentales y emocionales, céntrate en salir de aquí." Escucho a mi mente, que razón tiene, al intentar salir la fuerza del agujero me atrae, debo tener cuidado puedo acabar tragada por este cabrón. Me agarro donde puedo, con todas mis fuerzas e intento no caerme, resbalar o perder el equilibrio. Ya casi he salido, cuando noto algo extraño como si la fuerza atrayente del agujero ya no fuera tan fuerte y efectiva, como si se hubiera relajado. "¿Qué coño haces? No te pares, joder. ¡Corre puta loca, es tu oportunidad!" Hago caso de nuevo a mi mente y salgo corriendo como alma que lleva el diablo. No miro atrás, me alejo todo lo rápido que puedo, salgo a la calle. Madre mía, no me lo creo, estoy en la calle. Una alegría de estar viva invade mi cuerpo, jamás me había sentido así de bien. Es como un chute directo a mis entrañas. Tengo que irme de aquí, todo lo lejos que pueda, divisó mi coche y salgo corriendo hacia él, pero cuando voy noto como la tierra comienza a temblar como el puñetero tubo donde me tenían metida. No puede ser, esto no es normal, es como si la tierra estuviera crujiendo. Casi llego al coche cuando se produce una explosión la cual hace que me estampe contra el capó. Me duele el cuerpo, me zumban los oídos, lo vuelvo a ver doble, al intentar respirar siento un dolor agudo en el torso, creo que me he roto alguna costilla, noto como un hilo de sangre me recorre la cara, intento tocarme con los dedos. ¡Joder, tengo una brecha en la puta cabeza! Me cago en la puta. ¿Qué coño ha pasado ahora? No puedo quedarme aquí, tengo que subir al coche y largarme. Intento como puedo meterme en el coche, me siento muy mal, como si me hubieran reventado por dentro, meto las llaves en el contacto e intento arrancar. "No nos falles ahora, montón de chatarra."

Será suerte o algo así pero arranca a la primera y meto un acelerón del copón, de esos que si te ve la poli es multaza al canto, fijo, debo buscar un sitio alto y alejado, una montaña estaría bien. La tierra sigue crujiendo. ¿Y si el agujero ha cambiado su polaridad y ahora está centrando toda su energía en la Tierra? ¿Es eso posible? Por lo que parece sí, pero si eso realmente está pasando y está dando lugar ahora mismo... ¿No sería el fin del mundo conocido? Puede ser. No me parece tan malo, después de todo, la raza humana está condena a la extinción, debería comprar unas cervezas, buscar unas vistas cojonudas y admirar el fin del mundo. Un plan cojonudo, ya no tengo que pensar un epitafio.

21:00 - 21:59

Mi coche arranca. Suena "Symphony of Destruction" de Megadeth, una banda sonora apropiada para el apocalipsis. Veo una persona tirada en el asfalto, no parece que se mueva y que tampoco esté respirando, debe estar muerta por la explosión. Lo que no sé es como he sobrevivido yo, será que tengo suerte o algo de eso. Sigo y voy encontrándome más cadáveres. ¿Es posible que la mayoría de la gente esté muerta? En principio es lo que parece. Las naves están en ruinas, tiene pinta de que todo pueda desmoronarse en cualquier momento. Bueno si es el apocalipsis, será mejor ir a por unas cervezas, algo de picar y admirar el apocalipsis. Sigo conduciendo, el coche de momento responde bien, no he probado a pisarle demasiado por si acaso revienta o algo, aunque ir a cincuenta kilómetros por hora no me resulta nada emocionante. Salgo del polígono para incorporarme a la autopista, casi todos los coches tienen los cristales de las ventanillas estallados. Voy haciendo zig zag por la carretera, si me viera la policía seguramente me quitarían el carnet pero bueno, tarareo la música de la película "Tiburón" mientras lo hago, parezco gilipollas pero me hace gracia y al reírme me duelen las costillas. ¡Joder! Reduzco la velocidad, el dolor es agudo y hace que me doble en el volante. Creo que voy a salir a la vía de servicio, había una gasolinera o puede que aún siga allí, lo dudo después de la explosión, pero no tengo nada mejor que hacer. Voy incorporándome poco a poco, parece que el dolor ha remitido de momento. "Ahora vuelve a hacer lo mismo otra vez, idiota" ignoro por completo a mi mente. ¡No me lo puedo creer, la gasolinera está en pie! Bueno al menos la parte de la tienda, no está mal, me saldrá gratis la cerveza. Paro el coche al lado pero no me atrevo a quitar las llaves del contacto por miedo a que no vuelva a arrancar. En la tienda los hierros, los cables eléctricos y las láminas del techo están desperdigados por el suelo, partidos o colgando del techo en una forma amenazante. Así que iré con cuidado, no me gustaría morir electrocutada o atravesada por un hierro. Pero las cámaras frigoríficas están casi perfectas y mis queridas cervezas gratis están ahí. Preciosas y frías, abro el bolso y voy echando hasta que es imposible cerrarlo. El fin del mundo me pillara borracha y tan feliz. Creo que ya está bien, voy a buscar un sitio elevado donde ver el apocalipsis, al moverme uno de los botes de cerveza se cae al suelo, empieza a moverse y dar vueltas, bañando todo el suelo. Se mezcla con un charco de... ¡Coño, eso es sangre! No lo había visto, es un charco de sangre. Voy siguiendo el rastro de sangre y encuentro un cuerpo tendido en el suelo, esa melena rubia, el uniforme, es la chica que me atendió el otro día, recuerdo que era simpática, pobre chica. Siento como algo dentro de mí da un vuelco. Verla así, tendida en el suelo, rodeada de su propia sangre, sabiendo que como mucho tendrá mi edad o será algo más joven, que tenía sueños, ilusiones, familia, una puñetera vida por delante, no sé merecía esto, pobre chica. Lo siento... Ni siquiera recuerdo cómo te llamas... Joder, me siento jodidamente mal, tengo que salir de aquí y volver al coche. Pero antes, saco dos botes de cerveza los abro, dejo uno junto a ella, choco los botes en señal de respeto, resignación y soledad, lo siento compañera. Me bebo la cerveza del tirón. Vuelvo al coche, tengo poco gasolina, espero que me dé para llegar a las colinas. Tengo que llegar, olvidar la imagen de la chica, olvidar la cocaína, olvidar el dolor, olvidar lo que ha pasado hoy, olvidar todo y para ello tengo cervezas, hubiera preferido el whisky. "Deberías ir por el camino de tierra tardarás menos y te llegará la gasolina" Esa voz, no es de mi mente, esa voz la he escuchado antes, es la chica del espejo. Me he vuelto loca, genial. "No, no te has vuelto loca, estoy reflejada en tu retrovisor, he venido a ayudarte como intente hacer la otra vez, hazme caso, ves por el camino de tierra, te llevará las colinas". Miro en el retrovisor, esa cabrona está guiñando el ojo y sonriendo. Vale te haré caso, total vamos a morir de todas formas así que me beberé otra cerveza. A tu salud, chica del retrovisor.

22:00 - 22:59

Hemos llegado a las colinas. Abro otra cerveza. Suspiro brevemente. Tabaco, humo y cicatrices. La chica del retrovisor me ha dicho que la cuidad esta devastada, que hay supervivientes, pero que se están comiendo a los muertos, flipa. El cielo se está desplomando. "Esté mundo se está acabando, no puedes seguir aquí, bebiendo cerveza sin más, tienes que salvarte." ¿Por qué no puedo quedarme aquí y morir? ¿Qué tiene eso de malo? "No, tienes que vivir, no hay más opción que esa." ¿Por qué tengo que vivir? ¿Por qué debería hacerte caso? "Porque voy a salvarte, bonita. Tienes que hacer todo lo que te diga, sin objeciones, ni pegas, ni quejas. ¿Entendido?" Sí, lo he entendido perfectamente, me he acabado las cervezas y no tengo nada mejor que hacer. "Tenemos que ir a un descampado, está cerca de aquí." Vale, el coche todavía tiene gasolina así que, imagino, que llegaremos. "Si no también puedes ir andando, que para eso tienes piernas." Sí, puedo andar perfectamente, gracias por tu colaboración. "Sigue recto y sal en la próxima salida, allí encontrarás el descampado." Vale, el cielo sigue teniendo muy mala pinta. El coche se queda sin gasolina antes de llegar al descampado. Perfecto, lo que me faltaba, ir andando. "Venga, si él ya casi has llegado." Cállate. Sé lo que tengo que hacer. Tabaco y sin cervezas, que vida más perra de verdad. En el descampado no hay nada. Sólo es eso un maldito descampado. ¡Te has equivocado! ¿Qué cojones hago aquí? Esto me pasa por hacerle caso a esta "cosa". Me cago en todo, tengo que irme de aquí. Buscar otro sitio. Esto es una mierda. Me voy, se acabó. Justo cuando decido irme, el suelo vibra, tiembla, como los tubos, una sensación angustiosa recorre mi cuerpo, de la tierra está saliendo una plataforma gigante, el suelo se abre y sale una especie de cohete. Ni los vengadores, alucino. ¿Estarán evacuando la tierra? ¿En serio tenían todo esto previsto o cómo?

23:00 - 23:59

Lo tenían planeado. Todo. Desde el principio. ¡Qué hijos de puta! El cohete es feo de cojones. ¿En serio nos van a salvar con eso? ¿Qué eso nos va a llevar a donde sea que tenemos que ir? No sé, no me fio mucho de esto, pero si me quedo aquí probablemente muera o algo peor. ¿Y qué se supone que tengo que hacer ahora? ¿Subir en esa cosa y rezar? "Lo que tienes que hacer es salvar tu vida, gilipollas", me grita mi mente dentro de mi cabeza. ¿Por qué? ¿Quién me asegura que allí no va a ser la misma mierda que tenemos aquí? "Si te quedas aquí morirás, moriremos y si nos vamos nos salvamos, así de sencillo."

¡Podría haber muerto en esos tubos asquerosos o me podrían haber matado los polos rancios, es decir, ya debería estar muerta! Mi mente no dice nada, qué extraño con lo que la gusta llevarme la contraria. Sigo mirando el cohete sin saber bien qué hacer o qué pensar. Debería ir y sobrevivir, aunque morir debe estar bien, algo de paz lejos del mundanal ruido. Tal vez allí donde nos llevan el cielo sea más azul y tenga unas puestas de sol más espectaculares que las de aquí o tal vez sea un mundo oscuro y asqueroso peor que esté. No sé, quizás deba dejar elegir a mi suerte, esa que no tengo nunca. Decido sentarme en el suelo y hacer círculos con el dedo. Miro de nuevo el cohete. ¿Y sí explota? ¿Y sí no puede llevarnos hasta donde tenemos que ir? Si me quedo es muerte, fijo. No sé. Tengo dudas y miedo. No puedo pensar con claridad, no tengo coca. Suspiro profundamente. Menuda mierda. Ojalá todo esto sólo fuera una horrible pesadilla. "¿En serio lo estás pensando? No hay nada que pensar, ¡sube de una puta vez!"

Si subo y morimos, la culpa será tuya, que lo sepas. "Y sí subes y vivimos, podríamos tener una vida mejor que está." De acuerdo, subiré, me levanto, me sacudo un poco la tierra de la ropa, tomo aire y me armo de valor, si es que todavía me queda algo y ando directa hasta el cohete. Total si estoy viva o muerta, no le importa a nadie nada más que a mí. Espero que tengan cerveza por lo menos o drogas. Abandono la tierra, la sociedad, mi piso, mi habitación, mi estupenda cama y me ahorro el alquiler de este mes, cojonudo. Espero que Juan y la chica preciosa estén bien, me gustaría volver a verlos, aunque sólo sea por ver caras "conocidas". Estoy a punto de subir y al mirar atrás veo un mundo que nunca me ha gustado pero ahora está devastado, en ruinas, jodido y oscuro, ahora está hermoso. Siempre me gustó ver la belleza en la tragedia. Hasta la vista, mundo.

FIN