Yo casi, yo más

05.11.2019

¿Os habéis fijado en que hay algunas personas que viven de sus "casi"? Son aquellas que cuentan como logros las cosas que casi han logrado. Casi me publican un libro, una vez casi me entrevistan en la radio... y variantes como: yo estuve a punto de salir con ella, me fue de un pelo que no llego, me quedé muy cerca de ganar. En el fondo es otra manera de decir que no, que no pudiste, que no llegaste, que no ganaste. Si te pregunto si al final te entrevistaron en la radio, la respuesta es no. Si te pregunto si te publicaron el libro, la respuesta también es no. ¿Has estado en New York (no entiendo la manía de traducir los nombres de ciudades)? No, pero casi. ¿Cómo que pero casi? O sea no has estado. No, no he estado, pero un día lo pensé y al final me quedé en casa.

El casi podría ser la medalla de plata, la diferencia es que la medalla de plata te la llevas a casa y aunque nadie recuerda quién quedó segundo (yo a penas recuerdo los que quedan primeros), tú la tienes ahí, sobre la chimenea o colgada en una pared. Sin embargo hay una diferencia mayor entre tener una medalla de plata y casi tener la de oro. El de la medalla puede decir que estuvo en la carrera. Quizá todo dependa del objetivo que te hayas marcado y de si estás participando en algo que acepta una clasificación, es decir, que no solo se trata de lograrlo o no sino del grado de logro adquirido. Haber quedado segundo en una carrera, a pesar de que nadie se acuerde de ti, es casi ser el mejor en esa carrera, es ser el número 2 de un número finito muy grande, es estar en la, llamémosle élite, de ese deporte o de lo que sea. Si a un actor le preguntas si ha ganado alguna vez un Goya y te dice "no, pero casi", es distinto que si te dice "no, pero estuve nominado". Está claro que para él o ella ojalá haberlo ganado, pero ya está contento o contenta con haber sido nominado. No obstante, ante la pregunta de si te han publicado el libro, no vale decir "no, pero casi", porque no hay un segundo premio, una segunda opción; igual que la entrevista en la radio o igual que haber ido a New York o no. O lo logras o no lo logras.

Por supuesto prefiero a la gente de los casi que a aquellos que, a pesar de no haberlo logrado (lo que sea, desde un objetivo quimérico a lo más ínfimo), hablan de ello como si sí lo hubieran logrado. Esa gente que da igual lo que tu hayas hecho que ellos también, antes, más y mejor. Son del tipo: casi me publican un libro; ah, pues yo estuve en contacto con la editorial X y estuvimos hablando sobre que yo publicara un libro, me lo pidieron ellos, pero al final les dije que no. Seguramente es mentira. No, estoy seguro de que es mentira. Quizá conoce a alguien de un editorial que un día, tomando una cerveza, sugirió que mira, porque no te animas a escribir algo. Ya está. Fue eso. En ambos casos, los del casi y los del yo más, el resultado es el mismo: no. Por lo menos los primeros son modestos y aceptan en su respuesta la negativa, ese no haberlo logrado aunque consideran que ya hubo mérito en estar cerca.

Imaginemos a los dos personajes después de morir. Les preguntan si sobrevivieron al naufragio, el primero diría: no, pero casi (estuvo cogido a una tabla durante rato y al final la hipotermia pudo con él y la palmó, por ejemplo). El segundo respondería algo parecido a: he naufragado muchas veces y tengo a una amiga que quiso que me subiera a su tabla de salvación, pero quise nadar a contracorriente, la isla a la que podía llegar no me gustaba tanto como la que había en sentido contrario. Los dos están muertos.

Con lo fácil que es, si te preguntan por el libro (se nota que llevo tiempo paseando una novela entre agencias y editoriales sin éxito, ¿verdad?), decir que no, que no has conseguido que te lo publiquen. Si quieres explicas que unos te han dicho esto y otros te han dicho lo otro. Es cierto que el casi existió, yo me lo creo. Me creo que casi te publicaran el libro, que llegaran a valorar que podía tener salida comercial y que no carecía de calidad, pero el libro no existe (al menos publicado por una editorial sin autoedición o coedición). Me creo que estuviste pensando ir a New York y que a última hora valoraras que costaba demasiado el billete o que mejor ir a ver a tus parientes de Murcia. Pero no entiendo y me cae mal cuando preguntas si has estado en New York y te dicen, no, he estado en Seattle. Ya, pero en New York no, que es lo que yo preguntaba.

En definitiva, hay que sumar los casi a la lista de los no. Los casi no son el limbo entre el cielo y el infierno. Mi lista de los no es bastante más grande que la de los sí, o como mínimo hoy lo veo así. Pero es una cuestión de dónde pones el listón, también. A mí no me gusta poner cualquier cosa en la lista de los sí, mas tiendo a poner cualquier cosa en la lista de los no. Lo mejor sería que todo formara parte de la misma lista, o que no hubiera lista.