RELATOS VARIADOS

El Hombre Alto estira el brazo y abre la palma de su mano oscura. El Huérfano tiembla de la emoción, ha esperado ansioso este día; hoy ha tenido que ir al baño tantas veces que le escuece la apertura. No tiene que mirar, la adoración absoluta que siente le pide que lo haga y mire esos enormes ojos también oscuros,...

Tiene una de esas tardes. La rayita vertical del cursor parpadea esperando impulsos justo después de la palabra "después". Una página y media, cuatro párrafos es el súmmum creativo conseguido hoy y por más que las lee, no consigue encontrarles la gracia. ¿Dónde está la jodida imaginación que tanto le desbordaba hace no más de un año? ¿En qué parte...

Sobre aquel riachuelo, años atrás, habían puesto a navegar cáscaras de nuez con velas minúsculas hechas de triángulos de papel de periódico enganchadas a una ramita pegada en el interior. Luego corrían al límite del lecho, sorteando los arbustos y los juncos, siguiendo a los barcos por el agua tranquila y apacible, hasta los rápidos de casi medio...

No entiende todavía porqué ha tenido que venir. Le fastidia. Cosas más importantes y sobretodo más interesantes podían estar ocupando su tiempo que no esa visita. Ha recibido la llamada justo cuando acababa de irse ella, al menos eso le ha respetado la vieja. Pero después de casi tres horas conduciendo, la última media por aquél camino...

[Casa pequeña. Pocos muebles, decoración basada en elementos de cristal, cerámica y fotografías enmarcadas de paisajes. La cámara recorre en travelling siguiendo al niño y se desvía cuando la mirada de éste lo hace, mostrando al espectador lo que mira el niño.]

El maestro coloca el jarrón de cristal, ya frío, en la estantería y como siempre hace, observa sus obras con mirada atenta y afectuosa. Las repasa, las prueba al tacto suave de manos endurecidas. Su frío le resulta cálido, como si todavía estuviera trabajándolo, ninguna figura le parece terminada hasta que es vendida. Luego, empieza a quitarse la...

¿Follamos?

23.09.2018

Cuando llevamos más o menos diez minutos de movimientos bruscos sobre la cama, empieza a emitir una especie de chillidos que se mezclan con resoplidos. Aunque mi experiencia sexual no es digna ni de un triste tercer premio local, he oído suficientes sonidos de placer como para poder clasificarlos. Aquel es diferente. Da la sensación que está...

Míralos ahí, aparentando felicidad, corriendo entre las estructuras, saltando, bajando y subiendo por el tobogán, riendo y chillando como si el puto mundo no estuviera al borde del colapso, como si la vida en general no fuera una mierda de las grandes, de las apestosas, de las que pisas y no solo te manchan el zapato sino también el calcetín....

Era la cuarta noche que pasaba en aquella pensión sin nadie en recepción. El abrigo colgado del armario y mi maletín al lado de la silla de al lado de la ventana de al lado del lavamanos del cual no caía ni una gota. Dejaría que todo pasara y entonces me dormiría. Oiría ruidos, vería como la oscuridad se movía...

El recepcionista pasado de peso no estaba cuando entré, por tercera vez, en la recepción de la fonda del pueblo. El dinero de las dos noches anteriores y la llave de mi habitación seguían encima del mostrador, esperando para ser recogidos. Entré cogiendo ambas cosas a desgana y, a desgana, subí las escaleras que conducían al primer piso. Ya en...

La recepción de la pensión donde pasé la primera noche y donde pasaría la segunda, seguía vacía. El dinero no estaba y nadie me atendía, así que fui hasta la habitación y, sorprendentemente, la encontré abierta. Dentro no faltaba nada, tampoco es que hubiera nada mío pues la pequeña maleta me había acompañado durante el día. En todo este largo...

Llegué a aquel pequeño y extraño pueblo un miércoles de invierno. Todas las calles estaban nevadas, la poca luz que emitían las farolas no mejoraba demasiado la poca visión que permitía la niebla. Era una de esas noches sin estrellas en el cielo. Era una de esas noches sin gente en las calles. En una pequeña pensión situada justo en...

Náuseas, terribles. Ya me advirtieron. Sin todavía poder levantarme vomito ruidosamente sobre el suelo, solo bilis, llevo cuarenta y ocho horas en ayunas, lo requerido.

Major Tom

23.02.2016

Incluso así, a oscuras, muerto, es bonito. Desde aquí, envuelta su esfera en un círculo de luz, parece un enorme anillo en llamas esperando a la fiera que, saltando, pasará por en medio sin chamuscarse y oirá luego los aplausos de un público entusiasta. A su alrededor, millones de estrellas albergan quizá billones de planetas como éste, con sus...

Pobre Juan

13.12.2015

El corazón de María palpitaba con fuerza, sin correr, pero martilleando en cada latido.